Lo robado no luce.
Nosotros observamos desde donde estamos parados
En Diciembre, no hay valiente que no tiemble.
Zapatero haz tus zapatos, y déjate de otros tratos.
Quien agua ha tragado, ya no muere ahogado.
Músico pagado, contento pero desafinado.
A los ignorantes los aventajan los que leen libros. A Éstos, los que retienen lo leído. A Éstos, los que comprenden lo leído. A Éstos, los que ponen manos a la obra.
El ojo es más grande que la barriga.
Mal acomodado es desnudar un santo para vestir a otro.
La paja solamente se ve en el ojo ajeno.
Galgo que va tras dos liebres, sin ninguna vuelve.
No hay peor tienda que la vacía.
Como el azúcar no es arsénico, muchas tumbas están llenas.
El cantar, alegra el trabajar.
De pequeña centella se levanta el gran fuego.
Muerte no venga que achaques no tenga.
Vine en el auto de Fernando, la mitad a pie y la mitad andando.
Nadie se apresura para pagar y si todos para cobrar.
Bien juega quien mira.
El que nace chicharra, muere cantando.
Caridad contra caridad no es caridad.
A caballo corredor y hombre reñidor poco le dura el honor.
Refrán es muy antiguo que es gran mal el mal vecino y más si es de tu oficio.
Quien tiene el estómago lleno, dice: ayunemos.
Como la moza del abad, que no cuece y tiene pan.
Es más importante la creatividad que la inteligencia.
Un barbudo, un cano, un licenciado, si no nieva el invierno se ha acabado
Habiendo días enteros, no hay porqué coger medios.
El que de joven no trabaja, de viejo duerme en la paja.
El Dios (el hombre divino) está siempre en los éxitos, y el hombre (terreno) en sus fracasos.
El que es pendejo ni de dios goza.
Belleza a los sesenta, doila al diablo.
El desorden almuerza con la abundancia, come con la pobreza y cena con la miseria.
¡Andá a cobrarle a Magoya!
Al que esta borracho, todo el mundo le convida.
No hagas bien a villanos, si no eres loco ni santo.
Los besos de las mujeres son como las cuentas de un rosario, en saliendo la primera salen todas las demás.
Las palabras no tienen alas pero pueden volar miles de kilómetros
Sobre gustos y colores no han escrito los autores.
A quien da y perdona, nácele una corona.
El que quiere a la col, quiere las hojas de alrededor.
A quien feo ama, bonito le parece.
Quien te alaba en tu presencia te censura en tu ausencia
Amar a quien no se ama es fatigar el corazón.
Una cosa es con guitarra y otra con violín.
De lo ajeno, gastar sin miedo; de lo propio, poquito a poco.
Si tu vida es adversa, pon la reserva.
Pajes; mozos y era Perico solo.
Nadie sería mesonero si no fuera por el dinero.
No esperes que otro haga por lo que a ti se te paga.