El que no la hace a la entrada la hace en la salida.
Si el dinero es fuerte, más lo es la muerte.
El café es: Negro como la noche. Fuerte como el pecado. Dulce como el amor. Caliente como el infierno.
Ni la pobreza obliga a nadie a robar, ni la riqueza lo evita.
El que tiene buba, ése la estruja.
Buena pata y buena oreja, señal de buena bestia.
Hacer como el carpintero: medir dos veces, para cortar una vez.
La ira es locura el tiempo que dura.
Me doblo pero no me quiebro.
Siendo tan bellas las flores de loto, solo con el verdor de las hojas resalta su hermosura.
Cabeza grande, talento chico.
Quien a estudiantes da amor, no es esposa de Doctor.
Las suegras son como las yucas, buenas pero enterradas.
El viejo y el horno por la boca se enciende.
Comenzar es la mitad de cualquier acción.
Quiebra la soga siempre por lo más delgado.
Hacer algo muy en los cinco casos.
No es lo mismo dos tazas de té, que dos tetazas.
El más cristiano se alegra, si se le muere la suegra.
Donde no hay mata, no hay patata.
Con salchichón, siempre es ocasión.
Al hombre bueno, no le busquen abolengo.
Una huésped llega con diez bendiciones, come una y deja nueve.
De juez de poca conciencia, no esperes justa sentencia.
Este anda más perdido que el hijo de la llorona.
Mujer ventana, nunca Llega a casadera.
Lleva más cisco que carbón.
Es de bien nacidos ser agradecidos.
A la feria muchos van a ver y no a comprar.
Peor es estar sin amigos que rodeado de enemigos.
De donde no hay pan hasta los perros se van.
Variante: El pez, por su propia boca muere.
El amor mueve montaña.
Gustos y colores, los que cada uno prefiera son los mejores.
El hombre muere, pero su obra vive y permanece.
El valiente de palabras es muy ligero de pies.
Aquellos que tratan por separado la política de la moral, no entenderán nunca ninguna de las dos
El amor y la nariz enrojecida no pueden ocultarse.
La ciencia no es para el borrego, ni las velas son para ciego.
El agua corriente no mata a la gente, el agua sin correr mata a la mujer.
No hay miel sin hiel.
Lo mal adquirido, se va como ha venido.
Es más terco que una mula.
Tu principal heredero, tú mismo debes serlo.
Agua que va río abajo, arriba no ha de volver.
No te arrugues cuero viejo que te quiero pa tambor No te canses en pensar, si los otros han de hablar.
Remendando y zurciendo, vamos viviendo.
Mojarse el potito.
Nadie es profeta en su propia tierra.
Mujer enferma, mujer eterna.