Las letras del estudioso; las riquezas, del solícito; el mandar del presuntuoso; y el cielo del devoto.
La amabilidad es arma más noble para conquistar.
Qué es una raya más para el tigre.
Bien vestido, bien recibido.
Ni comas crudo ni andes a pie desnudo.
Ni perro sin pulgas, ni pueblo sin putas.
Lo que a los pobres des prestado es y a buen interés.
La confianza mató a su amo.
Refranes viejos, recortes del evangelio.
Cuando el pastor pierde la oveja, paga con la pelleja.
Siempre que puedas, mantente cerca de los que tienen buena suerte.
Ya se pasó ese tiempo en que andaba el culo al viento; hase mudado, y todos lo traen tapado.
Necio o loco es el orgulloso, pues no medita en que fue lodo y será polvo.
No hay cosa que fin no tenga, a la corta o a la luenga.
El amor y los celos son compañeros.
Mas vale ser afilador que labrador.
Es preferible ser dueño de un peso que esclavo de dos.
No hay nada más hermoso que un padre llegue a convertirse en amigo de sus hijos, cuando estos lleguen a perderle el temor pero no el respeto.
Jodido pero contento.
Ve con tu amigo hasta las puertas del infierno. Pero no entres
Entre contar y cantar, lo primero has de procurar.
Ahorrar y más ahorra, que contigo vive quien lo ha de gastar.
Para morir siempre es muy pronto, para amar nunca es tarde.
Ofensa hace a los buenos quien a los malos perdona.
La alegría rejuvenece, la tristeza envejece.
Amigos somos, pero los peces aparte.
La boda de los pobres, toda es voces.
Alcalde cruel, nadie dice bien de él.
Bien parece y bien están el asno en la cuadra y la mujer en el hogar.
La vejez es la única condena de la vida que afecta a buenos y malos por igual.
Bebo poco y quiérolo bueno; una azumbre me dura un día entero.
Prueba primero al amigo, antes de buscar su abrigo.
No muchas cosas bien aprendidas, sino pocas y bien asbids.
Nunca viene una desgracia sola.
Nadie diga: de esta agua no beberé, por turbia que esté.
Con persona de pelo panojo, mucho ojo.
Las personas que tienen muchas faltas, son las que más critican a otros.
Abogado en el concejo, hace de lo blanco negro.
Las deudas son las mayores enemigas de la prosperidad.
No hay hombre tan malo que no tenga algo bueno; ni tan bueno que no tenga algo malo.
No hagas bien por el concejo, ni compres burro viejo.
No sufras por calenturas ajenas.
Edificar sobre arena no es buena labor.
Nunca segundas partes fueron buenas.
No puedes enderezar el mundo con tu hombro.
El avaro se roba a sí mismo. El pródigo, a sus herederos.
Dos testigos matan a un hombre.
Yo que me callo, me quedo sin gallo.
Cuanto más amigos más cuentas.
No se merece la vida, quien no paga su comida.