Hablar a tiempo requiere tiento.
El heroísmo está en la paciencia de un momento.
Quien bien tiene y mal escoge, si sale mal que no se enoje.
A cada cual se le levantan los pajarillos en su muladar.
El que juega por necesidad pierde por obligación.
Más perdido que perro en misa.
El amor y los celos, hermanos gemelos.
Señores lo dan y siervos lo lloran.
El necio dispara pronto sus dardos.
Compra de quien heredó, y nunca al que lo sudó.
Quien no ha probado lo amargo no sabe lo que es dulce.
Dinero que volando vino, se va por igual camino.
La salud no está en el plato, sino en el zapato.
Muestra gran respeto por tu semejante.
Hay tres cosas que destruyen al hombre: el vino, el orgullo y el enojo.
Eso es harina de otro costal.
Las mujeres pocas veces nos perdonan ser celosos; pero sin embargo no nos perdonarían nunca no serlo
Hombre puritano, ni para ti ni para nadie.
Nadie se hace rico dando.
Escoba nueva, barre bien.
Amor sin pudor, es todo menos amor.
Quien camina ligero, verá antes el camino más largo
Del sabio, poeta y loco, todos tenemos un poco.
Cada cual es rey en su casa.
Amor que empieza en boda, acaba en boda.
De esto que nada cuesta, llenemos la cesta.
Nunca es lo mismo una comida recalentada ni una amistad reconciliada.
Cada cabeza es un mundo.
La muerte nos iguala a todos.
En salud se cura el sabio, y el necio, ni estando malo.
No pongas a tu mejor amigo en la disyuntiva de tener que elegir entre ti y una cruz de caballero
Con el amigo come y bebe pero no hagas negocios
Buenos y tontos se confunden al pronto.
Demasiada alegría es dolorosa
Dar al olvido.
Deja al maestro, aunque sea un burro.
Cualquier hombre, hasta el más serio, antes cornudo que en el Cementerio.
Los hombres dan a los amigos la alegría, y a sus mujeres, la murria
Sarna con gusto no pica.
El tiempo todo lo alcanza, a la corta o a la larga.
Dios encuentra un ramo bajo para el pájaro que no puede volar
O jugamos todos, o se rompe la baraja.
El que tonto nace, tonto muere.
No saber una jota.
A bicho que no conozcas, no le pises la cola.
El pez grande se come al chico.
Cuanto más quiere una mujer a su marido, más corrije sus defectos.
La salud no tiene precio y el que la arriesga es un necio.
El amigo se preocupa de tu cabeza, el enemigo de tus pies
A cada rey su trono.