Ruego de grande, fuerza es que te hace.
A las mujeres bonitas y a los caballos buenos los echan a perder los pendejos.
El fruto prohibido es el más apetecible.
A caballo de presente no se le mira el diente.
Boticario sin botica, nada significa.
El que de mozo no corre su caballo, lo corre de casado.
A la hija casada sálennos yernos.
Ni Abril sin flores, ni juventud sin amores.
En amores: Corazones y en Empedradas: Zapatos.
Culpa no tiene quien hace lo que debe.
Ocasión que se pasó, pájaro que voló.
El que se apura, poco dura.
Quien se casa por dinero, no se llama caballero.
Sin penas, todas las cosas son buenas.
El hombre necio, menosprecia a su madre.
Espada y mujer, ni darlas a ver.
Gato gordo, honra su casa.
La oscuridad reina a los pies del faro.
El ciego y el ignorante, tienen el mismo talante.
No encomie un vado hasta que lo hayas pasado.
Si quieres que algo se haga, encárgaselo a una persona ocupada.
Iglesia, o mar, o casa real.
Los que temen una caída están medio vencidos.
La tórtola ocupa el nido de la urraca.
Cuando uno se enoja, la razón se va de paseo.
El mundo está vuelto al revés
Apuntar alto en tu carrera, pero permanece humilde en tu corazón.
La suerte está echada.
Música y flores, galas de amores.
Pobre con rica casado, marido de noche y de día criado.
Cada cosa nace para su semejante.
Se coge al toro por los cuernos, al hombre por la palabra y a la mujer por el elogio.
Por la ignorancia nos equivocamos, y por las equivocaciones aprendemos.
Al hombre de más saber, una sola mujer lo echa a perder.
Una mentira, madre es de cien hijas.
La casa hecha y el hueco a la puerta.
Caballo de andadura poco dura.
Con buena escoba, bien se barre.
Al calvo pelón como al niño cagón.
Ser amable es ser invencible.
Al mal circo le crecen los enanos.
La pobreza es dura carga, pero hace callo a la larga.
Si la catedral es grande, no tienes que santiguarte todo el día.
Ave de mal agüero, a mi vera no la quiero.
Ama profunda y apasionadamente.
Al mal caballo, espuela; a la mala mujer, palo que le duela.
La puta y la coneja, cuanto más se lava más negra semeja.
El estúpido es como el ladrón de campanas que se tapa los oídos para no ser oído mientras roba.
A tal puta, tal rufián.
Hay que predicar con el ejemplo.