Miel sobre hojuelas. (para indicar que algo es muy bueno)
La buena ropa abre todas las puertas.
Al que por su gusto muere, la muerte le sabe a gloria.
Más sabe quien mucho anda que quien mucho vive.
Va como honda que lleva el diablo.
Antes de juzgar a una persona, camina tres lunas con sus mocasines.
Ni moza sin espejo, ni viejo sin consejo.
Ida por ida, ir por ir, más vale a la taberna que a la botica.
Las novedades son la sal de la vida.
Una idea que se ha desarrollado y puesto en acción es más importante que una idea que solo existe como una idea
Quien por su gusto padece, que vaya al infierno a quejarse.
Al comer y al cagar, prisa no te has de dar.
La fortuna es un montoncillo de arena: un viento la trae y otro se la lleva.
La ignorancia es pasajera, el conocimiento es perdurable.
Más vale sardina en plato, que una sirena en retrato.
Mirad vuestros duelos y dejad los ajenos.
A la buena casada, solo su marido le agrada.
Hija de vaca pintada, siempre sacará la mancha.
A la zorra, candilazo.
Cada puta hile y devane y el rufián que aspe.
Tan rápido como un chisme.
Majada forera, sestil de verano, quien aquí te puso, mal sabe de ganado.
El buen vino en vaso chico.
A vino de mal parecer, cerrar los ojos al beber.
El que algo debe, no reposa como quiere.
La que se casa con ruin siempre tiene que decir.
Cada uno con su humo.
Cosa hecha aprisa, cosa de risa.
Llena o vacía, menos la quiero tuya que mía.
Eres más puta que las gallinas.
Odia el pecado y compadece al pecador.
Nos avergonzamos de reconocer lo que le debemos al azar: de todos los benefactores, el azar es el que recibe más ingratitud
él que no aprecia uno, no puede conseguir mil.
Fantasía tras fantasía, y la barriga vacía.
Ahora sí se monto la gata en la batea
Como la fortuna es ciega, dalo al primero con quien se tropieza.
La mujer puede tanto que hace pecar a un Santo.
Labor de Mencia, murmurar de noche y holgar de día.
Para poca ventura, remedio es la sepultura.
La boda de los pobres, toda es voces.
Gente de montaña, gente de maña.
A la Virgen, salves; a los Cristos, credos; pero a los cuartos quedos.
Bienes de campana, dalos Dios y el diablo los derrama.
Más grande que el apetito, el ojo que mide el frito.
Razones sacan razones.
Variante: A Dios se dejan las cosas, cuando remedio no tienen.
De un hombrecillo iracundo se ríe todo el mundo.
Quehacer trabajoso, quita alegría y reposo.
Al cabo de un año, las mañas de su amo.
Comida que escasea, bien se saborea.