La que se viste de verde, o es guapa o se lo cree.
A chico pié, gran zapato.
Al que fortuna lo viste, fortuna le desnuda.
La vergüenza una vez perdida, se perdió para toda la vida.
A gran prisa, gran vagar.
Bienes y males, a la cara salen.
El vicio, saca la casa de quicio.
Mas vale vergüenza en cara que dolor de corazón.
La gente obtusa, tan sólo vale las joyas que usa.
La belleza siempre tiene razón
Virtud da la vida y el vicio la quita.
El encanto de las cosas es que siendo tan hermosas no conocen que lo son.
El que no tiene vergüenza, toda la calle es suya.
Hay dos cosas, oh discípulo, que conviene evitar: Una vida de placeres; eso es bajo y vano. Una vida de mortificaciones; eso es inútil y vano.
Barba hundida, hermosura cumplida.
La avaricia, lo mismo que la prodigalidad, reducen a un hombre al último mendrugo.
Riquezas con sobresaltos, miserias las llamo.
La suerte de la fea, la bonita la quisiera.
Favorecer a un bellaco, es echar agua a un saco.
Mas bonita es la belleza, con algo entre la cabeza.
Lo que cada uno vale, a la cara le sale.
Una belleza sin gracia es un anzuelo sin cebo
Confesión con vergüenza, cerca está de la inocencia.
Del ocio nace el feo negocio.
El verdadero secreto de la felicidad consiste en exigirse mucho a uno mismo y poco a los demás
Los defectos son como los olores: los nota más la persona de al lado que el que los lleva
Belleza a los sesenta, doila al diablo.
La venganza es repudiable, pero tiene algo agradable.
El orgullo no es grandeza, sino hinchazón.
La ventura de la barca, la mocedad trabajada y a la vejez quemada.
Valor y querer, facilitan el vencer.
En el medio está la virtud.
A barbas honradas, honras colmadas.
Burlas que son veras, otro las quiera.
De riqueza y santidad, la mitad de la mitad.
A casa sinvergüenza, todo el mundo es suyo.
La honestidad es un vestido de oro
Burlas de manos, burlas de villanos.
Madre acuciosa, hija vagarosa.
Mal acomodado es desnudar un santo para vestir a otro.
Cada cual quiere las cosas a la medida de sus narices.
Virgo y mocedad no vuelven nunca cuando se van.
Acude a tu oficio, que todo lo demás es vicio.
El oro luce, y la virtud reluce.
El orgullo ciega por unos instantes, dejando recuerdos indelebles
El olor de la agena fama, al envidioso atafaga.
La avaricia es la pobreza de los ricos.
La pasión embellece lo feo
Variante: Si la envidia fuese tiña, ¡cuánta pez se gastaría!.
La avaricia rompe el saco.