Ojo al dinero, que es el amor verdadero.
El valor crea vencedores; la concordia crea invencibles.
El que sacrifica su conciencia a la ambición quema una pintura para obtener las cenizas.
La gula y concupiscencia, matan más que la abstinencia.
Lo vergonzoso no es no saber, sino no aprender.
Como quien no quiere la cosa, y la cosa queriendo.
A medida del santo son las cortinas.
Mujer ordenada, con poco lleno su casa.
Lo hermoso agrada y lo feo enfada.
El aburrimiento es consecuencia de la pereza
Puta y fea, poco putea.
La belleza atrae, el talento retiene y el corazón sostiene.
Vejez y mala salud remedian las faltas de la juventud.
Domingo sucio, semana puerca.
Una sonrisa no cuesta nada pero vale mucho.
El que peca de modesto, es tirado en un cesto.
La mujer para ser buena, poco culo y buenas tetas.
Antes de acabar, nadie se debe alabar.
Las injurias o bien vengadas o bien aguantadas.
Maña y saber, para todo es menester.
En lo ajeno, reina la desgracia.
La salud no tiene precio y el que la arriesga es un necio.
Entre casados, valor, que ya aguantarse es amor.
Las mujeres son como las veletas: solo se quedan quietas cuando se oxidan.
Para una mujer enamorada amar demasiado es no amar suficiente
Antes de decir de otro cojo es, mírate tú los pies.
Las cosas de palacio van despacio.
Cambio de costumes al viejo cuéstale el pellejo.
De lo perdido, lo que aparezca.
Más vale bueno que mucho.
Las personas que tienen muchas faltas, son las que más critican a otros.
Si el trabajo dignifica, ser digno nada significa.
A la de tres va la vencida.
No te esfuerces por obtener un exceso, cuando tienes cubiertas las necesidades.
A más servir, menos valer.
Donde hay gana, hay maña.
Hacerte amigo del juez
Mejor es deuda vieja que pecado nuevo.
Aquella que más se niega, más enciende el apetito.
Esconder la ignorancia es hacerla crecer.
Esposa mojada, esposa afortunada
Como mi llamamiento es alto, las obligaciones que me incumben también son fuertes, y me temo que en mi gobierno pueda haber deficiencias
Gran riqueza cien quebraderos de cabeza.
Saber poco obliga a mucho.
A cada puerta, su dueña.
Gran constipado, culo apretado.
El que quiere moño bonito, tiene que aguantar jalones.
Mi casa y mi hogar, cien doblas val.
Más maestra es la adversidad que la prosperidad.
Dios da bragas a quien no tiene culo.