Si te vieres en prosperidad, acuérdate de tu adversidad.
Casa propia es un tesoro que no es pagado con oro.
Tienes más cara que un saco perras.
La prosperidad es víspera de la adversidad.
Raras veces hay seso en la prosperidad.
Fingir locura, es a veces cordura.
Flor sin olor, le falta lo mejor.
La intención es lo que vale.
El que a feo ama, bonito lo ve.
Consejos vendo y para mí no tengo.
Saberlo ganar y saberlo gastar, eso es disfrutar.
Quien perdona pudiendo vengarse poco le falta para salvarse.
La alegría es gemela
Sufrir mujer contenciosa, es brava cosa.
Fuiste doncella y viniste parida; ¡cuántas te tendrán envidia!.
Nadie está más vacío que quien esta lleno de si mismo.
Al que feo ama, bonita le parece.
Desvestir un santo para vestir otro.
Reunión de zorras, perdición de gallinas.
¡Oh!, Virgen del buen consejo, ayúdale al más pendejo.
Dar la soguilla para sacar la vaquilla.
A quien vela, todo se le revela.
La memoria de los justos es una bendición, pero la fama de los malvados será pasto de los gusanos.
Gusta lo ajeno, más por ajeno que por bueno.
Moza de Burgos, tetas y culo.
Mujer hermosa nunca es pobre, y si lo es, es que es tonto.
Más vale tener tortícolis por mirar muy alto, que volverse jorobado por mirar muy bajo.
Hay algo más en ello que un arenque vacío
Fortuna y ocasion, favorecen al osado corazón.
Vicio no castigado crece desatado
Tres pocos valen más que muchos: poco sol, poca cena y poca pena.
Lo de balde es caro.
La confianza en sí mismo es el primer secreto del éxito
No está toda la belleza, por fuera de la cabeza.
El miedo a los pequeños defectos hace crecer los grandes
El triunfo de los crueles es breve
El interés tiene patas.
Cortesías engendran cortesías.
Es fácil ser rico y evitar mostrarse orgulloso, es difícil ser pobre y evitar ser gruñón.
Una buena dote es un lecho de espinos
Al pesar por el bien ajeno, llaman envidia y es veneno.
Buen hablar de boca, mucho vale y poco cuesta.
Una imprudente palabra, nuestra ruina a veces labra.
La felicidad consiste en compartir el propio placer con otra persona
Buena cara y malos hechos, a cada paso los vemos.
A cada ermita le llega su fiestecita.
A cada paje, su ropaje.
La verdadera grandeza no renuncia a la amabilidad.
No da quien tiene, sino quien quiere.
Lo escaso es siempre lo más bello.