Faena que tu bolsillo llena, buena faena.
Entre lo feo y lo hermoso, deme Dios lo provechoso.
Ofrecer y no dar, es deber y no pagar.
Quien sus bienes da en vida, merece que le den con una porra en la barriga.
A buen señor, buena demanda.
Huir por vileza es vergüenza, evitar un peligro es prudencia.
El que mucho ofrece, poco da.
El que se brinda se sobra.
El buen vinagre del buen vino sale.
Dar una en el clavo y ciento en la herradura.
Más vale un "toma" que dos "te daré".
De todos los bienes somos avarientos, menos del tiempo.
Bueno es el vino, cuando es del fino.
Favorecer a un bellaco, es echar agua a un saco.
Llevar adarga para viivir vida larga.
Los pesos y los pesares, en algo son similares.
El que da lo que tiene a pedir se atiene.
El valiente de palabras es muy ligero de pies.
Al buen, regalo; al malo, palo.
El buen vino, de sí propio es padrino.
El pícaro y el villano, la pagan tarde o temprano.
La envidia puede herir a lo que se tiene; pero no a lo que se es.
Buena es la costumbre en el bien.
Dame gordura, darte he hermosura.
La práctica vale más que la gramática.
Del avaro un solo bien se espera: que se muera.
Agua de enero, cada gota vale un dinero.
Árame bien, que yo te lo pagaré mucho y bien.
El buen vino, venta trae consigo.
Por rico que sea un hombre, ha menester al pobre.
Dando gracias por agravios, negocian los hombres sabios.
La fortuna es veleta, nunca se está quieta.
Dinero ahorrado, dos veces ganado.
Comer arena antes que hacer vileza.
Más vale buen viento que fuerza de remos.
Ojo al dinero, que es el amor verdadero.
La dignidad no ha perdido, quien tiene un solo marido.
El buen mosto sale al rostro.
Ayudar al pobre es caridad; ayudar al rico, adular.
Donde hay gana, hay maña.
Buen moro, o mierda u oro.
Ocasión desaprovechada, necedad probada.
El vicio es más peligroso cuando se pone la vestimenta de la virtud.
Luce y reluce el buen vino, en buen vaso cristalino.
Ni por vicio ni por fornicio, sino para su santo servicio.
Ir de bien en mejor, no hay cosa mejor.
Las oportunidades no se pierden, siempre hay alguien que aprovecha lo que uno deja pasar.
Nada es virtud ni pecado, mientras no sea divulgado.
Buena, por ventura; mala, por natura.
El afeite que más hermosea es la dádiva buena.