El amor que se alimenta de regalos siempre tiene hambre.
El que da porque le den, engañado debe ser.
Quien tiene y da, no esta obligado a más.
Regalos, regalos, ¡a cuántos buenos hicisteis malos!.
Buena cara y malos hechos, a cada paso los vemos.
Si vives de fiado, vives señalado.
Ojo al parche.
A hombre de dos caras, rayo que lo parta.
Caballo que ama al dueño hasta respira como el.
Quien se dispone a declarar la verdad, deberá tener ya plantado su pie en el estribo de su cabalgadura.
Aceite y vino, bálsamo divino.
De vino aguado o agua envinada, no me des nada.
El consejo del viejo frailuco, hay que ser cuco.
De bromas pesadas, veras lamentadas.
la ropa son alas.
O Cesar, o mierda.
Cuanto más queremos a nuestros amigos menos los lisonjeamos. Cuanto menos los queremos más los lisonjeamos