Si quieres que tu mujer te quiera, ten dinero en la cartera.
A buen barón, poco le presta el aguijón.
Es lícito responder a la fuerza con la fuerza
Quien porfía, alcanza hoy u otro día.
Los hombres dan a los amigos la alegría, y a sus mujeres, la murria
Julio, lo verde y lo maduro.
Más vale dejar a los enemigos que pedir a los amigos.
Otoño entrante, uvas abundantes.
Buena mula, mala bestia.
Ni agradecido ni pagao.
Gusta lo ajeno, más por ajeno que por bueno.
A casa del amigo rico, irás siendo requerido, y a casa del necesitado, irás sin ser llamado.
Nadie es monedita de oro para caerle bien a todo el mundo.
De quien mira al suelo, no fíes tu dinero.
Lección bien aprendida, tarde o nunca se olvida.
Buena es la carne; buena es la cecina; mejor es la cocina.
Amores reñidos, los más queridos.
Bueno por un huevo y ruin por dos, aléjemelo Dios.
Desgraciado se vea quien a los suyos desprecia.
Más vale despedirse que ser despedido.
Quien bueyes ha perdido, cencerros se le antojan.
Lo que un hombre puede esconder, otro lo puede descubrir.
Cuidado con la adulación
Desvélate por saber y trabaja por tener.
La excepción confirma la regla.
No olvides que la fortuna cambia como la luna.
Lo ajeno más que lo propio parece bueno.
Nadie fue escaso para quien bien quiso.
Conocemos más a una persona por lo que dice de los demás, que por lo que dicen de ella.
Bueno es el mal que fue ocasión del bien.
Vida bien concertada, vida holgada.
La vida es corta y pasarla alegre, es lo que importa.
A los tuyos, con razón o sin ella.
Cada cual siente sus duelos y pocos los ajenos.
Tras el vicio viene el lamento.
Flor de almendro, hermosa y sin provecho.
La vaca grande, y el caballo que ande.
El que tropieza y no cae, adelanta terreno.
Confesión hecha, penitencia espera.
La mujer baja la voz cuando quiere algo, pero la sube al máximo cuando no lo consigue.
La persona que se conoce a sí mismo, será invencible.
Comed bueno, cagad fuerte, que pronto vendrá la muerte.
Mejor pájaro libre que rey cautivo.
Dinero olvidado, ni agradecido ni pagado.
El que a larga vida llega, mucho mal vio y más espera.
A dos días buenos, cientos de duelos.
Cada cual hasta la muerte, tiene que afrontar su suerte.
Buena ventura solo con otra dura.
Estar armado hasta los dientes
Genio y figura hasta la sepultura.