Amar a todos, confiar en nadie.
La confianza da asco
Para bien estar, mucho hay que andar.
Honra la cabeza cana, y honrado serás mañana.
Para amigo, cualquiera; para enemigo, quien quiera.
La envidia es en el ruin lo que en el hierro el orín.
Bien está lo que bien acaba.
Quien poco tiene, pronto lo gasta.
Quien no arriesga nada, ni pierde ni gana.
La humildad es el hilo con el que se encadena la gloria.
Hartas riquezas tiene quien más no quiere.
El cosechar y disponer de provisiones puede durar por largo tiempo.
Nunca te dejes vencer, por lágrimas de mujer.
Ahora adulador, mañana traidor.
Del amo y del mulo cuanto más lejos más seguros.
Yerros por amores, merecen mil perdones.
Una pena quita a otra pena.
El oro se prueba con el fuego; la mujer, con el oro; y el hombre, con la mujer.
Bandera vieja, honra capitán.
A veces con tuerto, el hombre hace derecho.
Nunca falta quien te dé un duro, cuando no estas en apuros.
Amor grande vence mil dificultades.
El puerco y el noble, por la casta se conocen.
Obras y palabras, lo uno es mucho y lo otro es nada.
Daría yo un ojo, porque a mi enemigo sacasen uno.
La razón y el agua hasta donde dan.
Las obras de caridad dicen quien es hombre de bondad.
El ruso tiene tres principios: quizá, de alguna manera, no importa.
Ni bonita que admire, ni fea que espante.
A roma va, dinero llevará.
Comprar y vender, buen camino para enriquecer.
Pensando en pajarito preña'o
Hay que tomar el toro por las astas.
La libertad es un lujo que no todos se pueden permitir
Lo que mucho se usa, poco dura.
No lo hurta, lo hereda.
El buen hijo vuelve a casa y cuenta lo que le pasa.
El sol siempre reluce.
De los sufridos se hacen los atrevidos.
Ocurre en las mejores familias.
Cuando promete un hombre honrado, queda obligado.
Haya paz duradera y sea lo que Dios quiera.
Perdona al ofensor y saldrás vencedor.
Lo que se consigue en la niñez, crece y agrada después.
Ni al jugador que jugar, ni al gastador que gastar, ni al avaro que guardar.
Lo poco agrada y lo mucho enfada.
El guayabo más le asienta, a aquel que paga la cuenta.
Siendo tan bellas las flores de loto, solo con el verdor de las hojas resalta su hermosura.
Agarra al toro por los cuernos, al hombre por la palabra.
El que buen salto da, a sus pies se atiene.