Mujer hermosa, mujer vanidosa.
Enviar desde la lejanía a mil li plumas de ganso, por liviano que sea el regalo, encierra afecto profundo.
Cinco dedos en una mano, a las veces hacen provecho y a las veces hacen daño.
Buena gana de comer, rica salsa es.
Esta permitido ser más hábil que los demás; pero es peligroso parecerlo.
Más vale haberlo perdido, que nunca haberlo tenido.
Más vale muchos pocos que pocos muchos.
Ni el prometer empobrece, ni el dar enriquece.
Lo que es igual, no es trampa.
Cargos son cargas; las menos, dulces, las más amargas.
Cada día, su pesar y su alegría.
Igual con igual va bien cada cual.
Favorece al afligido, y serás favorecido.
Palos por que bogas, palos por que no bogas.
Más vale mendrugo que tarugo.
Variedad es causa de amenidad.
Los verdaderos amigos son los que tenemos en el bolsillo
A dineros dados, brazos quebrados.
Un gran hombre comparte lo que tiene con los demás.
El primer real a nadie hace rico: pero es el principio.
Dios da, nunca vende.
Ser pobre y rico en un día, milagro es de santa Lotería.
Ira sin fortaleza, no vale ni media cereza.
No solo hay que ser bueno sino demostrarlo.
El dinero hace al hombre entero.
Papel, testigo fiel.
El que nada debe, nada ha adquirido a plazos.
Sirva de algo mientras se muere.
Cumple con tu deber, aunque tengas que perder, si dichoso quieres ser.
Día vivido, día perdido.
El que tuvo, retuvo, y guardó para la vejez.
Mas vale ser rico y sano, que pobre y enfermo.
Desconfiad de la mujer que habla de su virtud y del hombre que habla de su honestidad.
El amor y la fe, en las obras se ve.
De la esperanza vive el cautivo.
Abril siempre vil; al principio, al medio y al fin.
Cuando todo ha pasado, solo la verdad y el honor permanecen.
La constancia es la mayor de las quimeras del amor
Aceitunas: una oro, dos plata, la tercera mata.
Harto da quien da lo que tiene.
Alabanza propia es vituperio.
Un hombre puede seguir vivo después de haber perdido la vida, pero no después de haber perdido su honor.
Déjate la vergüenza atrás, y medrarás.
Los grandes talentos son calmados en la prosperidad y callados en la adversidad.
Al agradecido, más de lo pedido.
Quien acomete vence.
El huevo de hoy, el pan de ayer y el vino de un año, a todos hace provecho y a ninguno daño.
La buena ocasión, propicia al ladrón.
El hombre puede hacer mucho, pero la belleza más
Lo importante no es vencer, lo importante es no ser vencido.