Mal vecino es el amor, y do no lo hay es pero.
Todo gran amor no es posible sin pena.
Vino y amores, de viejo los mejores.
El amor: todo lo sufre, todo lo espera.
El amor es de las jóvenes y el chismorreo de las viejas
No valer ya, es más doloroso que no haber valido nunca.
Juzgan los enamorados, que todos tienen los ojos vendados.
Al miedo plata; y al amor cariño.
La hermosura, revuelta, mas la fea, ni compuesta.
Amor forastero, amor pasajero.
Cuando Febrero no febrerea, Marzo marcea.
El enamorado, ve en la verruga de su novia un lunar encarnado.
El amor hace pasar el tiempo; el tiempo hace pasar el amor.
El amor es una hierba espontánea
El primer amor nunca se olvida
Amor con casada, vida arriesgada.
Quien no da aquello que ama, no recibe lo que ansía
Cosa rara, cosa cara.
El amor vence todo.
En los tiempos cuaresmales, los ponientes, vendavales.
El afeite que más hermosea es la dádiva buena.
La mujer buena es a la vez perlas, plata y oro ¿Dónde se encuentra ese tesoro?
Variante: Caridad y amor, no tocan tambor.
Amor con amor se paga.
Calva buena, luna llena.
A feria vayas que más valgas.
Virgo viejo, puta segura.
La menta, el amor aumenta.
Yerros por amores, merecen mil perdones.
A batallas de amor, campo de plumas.
Bondad y dulzura, más que donaire, hermosura.
La ausencia mata el amor o centuplica su ardor.
El amor muere de mal ausencia.
Avellana vana, rompe los dientes y no quita la gana.
Febreruco es loco, unas veces por mucho y otras por poco.
Manos frías, amor para un día, manos calientes, amor para siempre.
Novia llorosa, sonriente esposa, novia sonriente, llorosa esposa.
El amor hace salir alas
Amor de lejos, amor de pendejos.
Bella por fuera, triste por dentro
La constancia es la mayor de las quimeras del amor
A viña vieja, amo nuevo.
Hermosura y castidad, pocas veces juntas van.
A quien bien te quiere, visítale poco, para que te desee.
Corazón cobarde no conquista damas ni ciudades.
Beldad y hermosura, poco dura; más vale la virtud y la cordura.
Amor viejo, ni te olvido ni te dejo.
El amor, de necios hace discretos.
Amor no es quien enciende la flama en el corazón, sino la pareja que mutuamente la mantiene viva.
El amor que se lleva el viento, que te sirva de escarmiento.