Tres estornudos, resfriado seguro.
Al amigo y al caballo no apretallo.
La labranza no tiene acabanza.
La buena vaina no hace buena la espada.
La red justiciera tendida por los cielos es omnipresente, y sus mallas, aunque ralas, no dejan escapar a nadie.
A mula que otro amansa, algún resabio le queda.
Variante: Caridad y amor no quieren tambor; en silencio viven mejor.
Cada agujetero alaba sus agujetas.
Siempre que puedas, mantente cerca de los que tienen buena suerte.
Casaca mata Carita, Carita mata Casaca y Dinero mata Casaca y Carita.
Cada gota que cae del cielo, tiene su sitio hecho.
Amigo traidorcillo, más hiere que un cuchillo.
Guarismo eres y no más; según donde te pongan, así valdrás.
La marcha instruye al asno.
Es tarde cerrar la puerta del establo después que los caballos se han desbocado.
O Cesar, o mierda.
Merecer y no alcanzar, es para desesperar.
A quien se hace puntal los perros le orinan en el cuello.
A viña vieja, amo nuevo.
Mal agüero, antes las berzas que el granero.
Donde hubo pan migajas quedan.
El que apura su vida, apura su muerte.
Revuelto el trigo con la cebada, no vale nada.
Renegad de viejo que no adivina.
Los hijos de Verdolé, que le enseñan a su padre a joder.
Hombre ambicioso, hombre temeroso.
Acabándose el dinero, se termina la amistad.
El prometer no empobrece, y cosa de ricos parece.
Dios le da pañuelo a quien no sabe limpiarse.
Te casaste, te entera.
Quien se conduce con integridad, anda seguro; quien anda en malos pasos será descubierto.
Rey serás si hicieres derecho, indigno de ser rey si hicieres tuerto.
Juez que dudando condena, merece pena.
La felicidad nos busca como nosotros la buscamos a ella
Burro cargado, busca camino.
Tetas de mujer, tienen mucho poder.
Variante: Por Santa Lucia, acorta la noche y alarga el día.
Secreto a voces.
Ni amor forzado, ni zapato apretado.
Quehacer trabajoso, quita alegría y reposo.
Pan tierno y leña verde, la casa pierde.
La justicia tiene un largo brazo.
El pato que quiere pasar por cóndor termina siendo ganso.
Donde hay nobleza, hay largueza.
Cuando la fuerza manda, la ley calla.
Alábate, burro, que nadie te alaba.
La sed por el oro, socava el decoro.
Amor viejo, pena pero no muere.
Más vale haberlo perdido, que nunca haberlo tenido.
El uso es maestro de todo.