Saber por solo saber, cosa vana viene a ser; saber para ser mejor, eso es digno de loor.
Si al anochecer relampaguea, buen día campea.
Lo que de noche se hace a la mañana aparece.
Por Navidad, los ciegos lo notarán. Por Reyes, los bueyes.
Tan contenta va una gallina con un pollo como otra con ocho.
Justicia y no por mi casa.
Hacer una cosa contra viento y marea.
Mucho ruido y pozas nueces.
Dios no se queda con nada de nadie.
En lágrimas de mujer y en las cojeras del perro, ninguno debe creer.
No ver, y creer en lo que no se ve, son elementos esenciales de la fe
Virgo y mocedad no vuelven nunca cuando se van.
A gran chatera, gran pechera.
Quien mal cae, mal yace.
Patada de yegua no mata caballo.
Detrás de un hombre capaz hay siempre otro hombre capaz.
Uno que a redentor se metió, crucificado murió.
El nosotros anula el yo.
El buen garbanzo y el buen ladrón de Fuentesauco son.
El deseo hace hermoso lo feo.
El que presta a un amigo, pierde el dinero y pierde el amigo.
No importa que en el valle haya sombras, si en la montaña brilla el sol.
Favores harás, y te arrepentirás.
El dinero no da la felicidad; pero como calma los nervios.
Con amigos así no hacen falta enemigos.
A donde acaba el novio, empieza el marido.
Poda tarde y siembra temprano, si errares un año acertarás cuatro.
Tres simples zapateros hacen un sabio Zhuge Liang.
Si en lunes es Navidad, riquezas has de hallar.
Viento del solano, agua en la mano.
Pan es pan, jalea es jalea, no hay amor sin una pelea.
A muy porfiado pedir, no hay que resistir.
Fuerza sin maña, mucho rompe; y maña sin fuerza, poco tira.
Esposa hermosa te obliga a montar guardia
Muchos pocos hacen un mucho.
En la iglesia la oración, y en la cama la función.
Precaverse contra un posible percance.
Guárdese el cojo y no eche la capa al toro.
Yo soy feliz, dijo. Naturalmente, se trataba de un necio.
Cada cual arrima su sardina a la braza.
El jorobado no ve su joroba
Favor con favor se paga
Trabajo de común, trabajo de ningún.
No saber una jota.
El mozo bellaco, tres barbas o cuatro.
Una buena dote es un lecho de espinos
El guayabo más le asienta, a aquel que paga la cuenta.
La felicidad consiste en compartir el propio placer con otra persona
El amigo de todos es fiel a ninguno.
Entre suegra y cuñado, sale el nieto abogado.