En pelea de garañones, pierden siempre los patrones.
Rey sin consejo, pierde lo suyo y no gana lo ajeno.
Dinero no falte, y trampa adelante.
Lo que se pierde en una casa, se gana en otra.
De hijos y de bienes, la casa llenes.
Buen amor y buena muerte, no hay mejor suerte.
No es virtuoso quien no se alegra con la virtud.
La verguenza es último que se piedre.
Prefiere la deshonra de la caída, a la deshonra de las muletas.
Hay quien va a por lana y vuelve trasquilado.
La trasquilá, buena o mala, a los cuatro días iguala.
Amor de lejos contentos los cuatro.
Ir a derecha o izquierda es facil, ganar o ser vencido es facil también, pero no ganar ni ser vencido es muy difícil.
Una vez terminado el juego el rey y el peón vuelven a la misma caja.
El buen pan se hace con trigo, y con franqueza el amigo.
Dichosos aquellos cuyos errores cubre la tierra.
Fue a un concurso de tontos y lo perdió por tonto.
El que de la ira se deja vencer, se expone a perder.
La confianza en sí mismo es el primer secreto del éxito
Fuerte desdicha es, no aprovecharse de la dicha.
De donde viene la descomunión, allí viene la absolución.
Goza de la alegría que evita que los amigos se avergüencen el uno del otro la mañana siguiente
Mujer de tahúr, no te alegres, o que ti home esta noche gana mañana lo pierdes.
A barriga llena, corazón contento.
Hombre osado, bien afortunado.
A tres de pelea, enséñales la suela.
Cada cual siente sus duelos y pocos los ajenos.
Nobleza, obliga; y agradecimiento liga.
Cortesía de palabra, o conquista o empalaga.
Honra merece el que a los suyos se parece.
Trabajo hecho en domingo, el diablo se lo lleva.
Quien bueyes ha perdido, cencerros se le antojan.
El gusto de la alabanza a todos alcanza.
Nadie con su suerte está contento y todos con su talento.
Dichosos mis bienes, que remedian mis males.
Por muy pequeña que sea, la mujer siempre le gana al diablo en astucia.
Hay tres cosas que nunca vuelven atras: la palabra pronunciada, la flecha lanzada y la oportunidad perdida.
Dar consejo y el vencejo, ese sí que es buen consejo.
La alegría es el mundo de la libertad
Llegó el momento de la verdad.
Hay mucho que ganar y poco que perder.
La honra que se perdió, tarde o nunca se recobró.
La esperanza es lo último que se pierde.
De Dios logra la gracia el que se conforma con su desgracia.
A barbas honradas, honras colmadas.
Saberlo ganar y saberlo gastar, eso es disfrutar.
La fortuna es madrina de los necios.
La mejor fraternidad es la desgracia.
La alegría es el mayor bien de la vida.
Perder por probar al socio, nunca ha sido mal negocio.