El que rompe, paga.
Ocasión que se pasó, pájaro que voló.
Es mejor tres hombres corrientes que uno sabio.
El inferior pecha lo que el superior pega.
Salud perdida, salud gemida.
Es que los dos cojeamos del mismo pie.
A Dios, llamaron tú.
Guiso recalentado y amigo reconciliado, dales de lado.
Castañas, noces e viño, fan a ledicia de san Martiño.
Mujeres y vino hacen que los hombres pierdan el tino.
A donde vas bien. A donde más se tiene.
Hijo de pobre y ternero de rico, no mueren.
Quien ama a Beltrán ama a su can.
A casa sinvergüenza, todo el mundo es suyo.
Un juego de cartas se juega con dinero
Julio, lo verde y lo maduro.
La morena, de azul llena.
A buena fe y sin mal engaño, para mi quiero el provecho y para ti el daño.
A la mujer que fuma y bebe el diablo se la lleve. Y si además mea de pie, "liberanos domine".
Amorosos juramentos, se los lleva el viento.
Haz buen barbecho y verás pronto el provecho.
De oportunidades perdidas se encuentra llena la vida.
Quedar como novia de pueblo (vestida y alborotada).
Ruin es quien por ruin se tiene.
El día que arda la enramada, se verá la llamarada.
Hacer bailar el trompo en la uña.
Más vale pan duro que ninguno.
De buena madre buen hijo, y de buena pipa buen vino.
¿A un "¡toma!", ¿quién no se asoma?.
El yerro del médico, la tierra le tapa; el del letrado, el dinero le sana.
No pongas a tu mejor amigo en la disyuntiva de tener que elegir entre ti y una cruz de caballero
A la moza, con el mozo, y al mozo con el bozo.
Yo para ser feliz quiero un camión.
¿De que vas, Santo Tomas?
La oportunidad no toca dos veces a la misma puerta.
Burro que piensa bota la carga.
Brilla por su ausencia.
Buena ventura solo con otra dura.
Agrada y te agradarán.
Todo tiene solución menos la muerte.
A Dios lo mejor del mundo, pues es señor sin segundo.
Después del conejo ido, pedradas al matorral.
Quien se casa, mal lo pasa.
El vino alegra el ojo, limpia el diente y sana el vientre.
El amor es ciego y el matrimonio devuelve la vista.
Para San Matías se van los tordos y vienen las golondrinas.
Frente al amor y la muerte no sirve de nada ser fuerte
En la mesa y en el juego, se conoce al caballero.
Al cuerdo o al hábil, todo le es fácil.
Olla de tres vuelcos, tres manjares diversos.