La prosperidad es víspera de la adversidad.
Amor grande vence mil dificultades.
Quien briega y se esmera, al fin se supera.
El placer y la alegría del hombre radica en aplastar al rebelde y conquistar al enemigo, en arrancarlo de raíz, y tomar de él todo lo que tiene
Obra bien y espera; que Dios es el que premia.
¡En San Antonio, rayos y truenos!
De buena semilla, buena cosecha.
Obra bien terminada, a su autor alaba.
Dar una en el clavo y ciento en la herradura.
Alguacil en andar y molino en moler, ganan de comer.
El consenso es poder, la fe el alma del hecho
Dar la última mano.
El mejor premio es merecerlo.
Apostar por necesidad, perder por obligación.
De suerte contentos, uno de cientos.
El más excelso conquistador es el que vence al enemigo sin descargar ningún golpe.
Al que fortuna lo viste, fortuna le desnuda.
El terco que se empecina, al fin descubre la mina.
Una regla tiene el juego, para siempre ganar: no jugar.
Cuando dos pleitean, un tercero se aprovecha.
La alegría es gemela
Al buen corazón la fortuna le favorece.
Más maestra es la adversidad que la prosperidad.
El que pestañea pierde.
La alegría es un tesoro que vale más que el oro.
Lo más sabroso se alcanza, con Prudencia y con Constancia.
El que la sigue la consigue.
De lo que ganes, nunca te ufanes; y de lo que pierdes, ni lo recuerdes.
Donde fuerza viene, derecho se pierde.
Tres pueden decidir de forma satisfactoria si dos están ausentes
La esperanza mantiene.
Zumo de parras, la alegría de la casa.
Si falta la comida, torcida va la vida.
Hombre prevenido, nunca fue vencido.
A hombre jugador y a caballo correlón, ¡ay qué poco les dura el honor!.
Mas trucho que el cacun vendiendo josting.
A ropa de terciopelo, dos dueñas y su escudero.
Si quieres triunfar en la vida, perdona y olvida.
A la fuerza, no hay razón que la venza.
Quien abono echa, tendrá buena cosecha.
La vergüenza una vez perdida, se perdió para toda la vida.
De la risa al duelo un pelo.
Freídle un huevo, que dos merece.
Si te vieres en prosperidad, acuérdate de tu adversidad.
Los que saben más tretas, pierden más pesetas.
Cazador y cazado confían en Dios.
A cada rey su trono.
En casa del que jura, no faltará desventura.
El bien que hicimos en la víspera es el que nos trae la felicidad por la mañana...
El vino y la mujer, el juicio hacen perder.