Buena es la linde entre hermanos.
Joya es la fama para bien guardarla.
Abájanse los adarves y álzanse los muladares.
Tanto hace por su fama quien te envidia como quien te alaba.
Los toros se ven mejor desde la barrera.
Las acciones gritan más fuerte que las palabras
A quien se aventura, Dios le ayuda.
Amo bravo y mozo harón, a cada rato cuestión.
Quien milagros busca, con el diablo se topa.
Por Navidad, dichoso el que ve su hogar.
Lo dicho, dicho está.
Boda y mortaja, del cielo baja.
Agarra al toro por los cuernos, al hombre por la palabra.
Quien destaja no baraja.
Cada cual a lo suyo.
Quien dice adiós, sin marcharse, ganas tiene de quedarse.
En el molino hacen falta dos piedras, en la amistad dos corazones
Después del crepúsculo, los gusanos de luz piensan: ¡nosotros hemos iluminado el mundo!.
Cantando se van las penas.
Beba la picota de lo puro, que el tabernero medirá seguro.
Cabeza grande, talento chico.
Se alegraron con tu nacimiento, tú llorabas; vive de manera que puedas jusgarte realizado en el momento de tu muerte, pra ver llorar a los otros.
Compañía de dos, compañía de Dios.
A puerta cerrada el diablo se vuelve.
Juntos por el mundo van el bien y el mal.
Una sola palabra puede decidir un negocio. Y un solo hombre, la suerte de un imperio.
En mi gusto y en mi gana, ni mi tata ni mi mama.
Tal queda la casa de la dueña, ido el escudero, como el fuego sin trashoguero.
En la desgracia habita la felicidad y en la felicidad se oculta la desgracia.
Dineros y amores, diablos y locura, mal se disimulan.
Madre no viste, padre no tuviste: diablo te hiciste.
Cuando a Roma fueres, haz como vieres.
A dos puyas no hay toro bravo.
Boda buena, boda mala, el martes en tu casa.
El pudor de la doncella la hace aparecer más bella.
Jabón y buenas manos sacan limpios paños.
Con fruto trabaja quien al principio el mal ataja.
Tiran más tetas que carretas.
La prudencia es la fuerza de los débiles.
Toda alegría está destinada al que tiene el corazón contento: para quien lleva siempre sombrero el cielo está lleno de sombra
La felicidad no es cosa de risa
La hermosura, revuelta, mas la fea, ni compuesta.
Hados y lados tienen dichosos o desdichados.
Quien se va, vivo y muerto está.
Pan, vino y carne, crían buena sangre.
La buena uva hace buena pasa.
Por Todos los Santos, los trigos sembrados y todos los frutos en casa encerrados.
Que la haga el que la deshizo.
Al hombre mujeriego, mil perdones; al machiego, mil blasones.
Lo que se consigue en la niñez, crece y agrada después.