La belleza y la tontería, van siempre en compañía.
Hija enlodada, ni viuda, ni casada.
¿Quién con una luz se pierde?
La honestidad es un vestido de oro
Mas vale paso que dure, que trote que canse.
Un canasta usada ya no es bonita.
El que ha naufragado teme a la mar aún calmada.
No hay que reírse de la felicidad
A honra demasiada, interés hay encubierto.
El hombre como el oso, cuanto más feo, más hermoso.
La amistad es como la piel seca de la banana: si se tira de ella se rompe, si se hace lo contrario las fibras se separan
A mucho vino, poco tino.
Pan tierno y vino añejo dan la vida al viejo.
Amor trompetero, cuantas veo tantas quiero.
Lo bello es difícil.
La conciencia es cobarde y la culpa que no tiene fuerza para impedir rara vez es lo suficientemente justa como para acusar
Buscar la vida conviene; que la muerte ella se viene.
Amor de corneta, de diana a retreta.
Pájaro viejo no entra en jaula.
Las sueños, sueños son.
Feo, pero con suerte.
Cuando todo ha pasado, solo la verdad y el honor permanecen.
Al freír, será el reír y al pagar será el llorar.
El pobre puede morir; lo que no puede es estar enfermo.
El amor y el reinar, nunca admiten compañía.
La paz con una porra en la mano es la guerra
Yo duro y vos duro, ¿quién llevará lo maduro?.
El corazón en paz ve una fiesta en todas las aldeas.
Rey sin consejo, pierde lo suyo y no gana lo ajeno.
Penas amargas, son menos largas.
La sabiduría viene de escuchar, de hablar el arrepentimiento.
A ver a un velorio y a divertirse a un fandango
No es bello lo que cuesta mucho, pero cuesta mucho aquello que es bello
Con dificultad se guarda lo que a muchos agrada.
Sufrir mujer contenciosa, es brava cosa.
Comida que mucho hierve, sabor pierde.
Si el camello pudiera verse la joroba, se caería al suelo de vergüenza
Si no sobra es que falta.
Quien está ahíto, no tiene el apetito.
Nada resulta más difícil que vivir con sencillez
Es tiempo de vacas flacas
A quien en alabar lo bueno se queda corto, mírale el rostro.
Al comer de las morcillas, ríen la madre y las hijas y al pagar, todos a llorar.
Nunca viene una desgracia sola.
Mentiras y olas, nunca vienen solas.
Casa que al amanecer no está abierta, es colmena muerta.
Amigo que no da pan y cuchillo que no corta, aunque se pierda no importa.
Jugador hasta perder los kiries de la letanía.
Los tontos, si callan, lo parecen menos.