Ni hagas ni seas lo que en otros afeas.
El miedo guarda la viña, que no el viñadero.
Quien el incendio busca o se quema o se chamusca.
Como es el trabajo, así es la recompensa.
Mejor ser feo y atrayente, que buen mozo y repelente.
Casa oscura, candela cuesta.
Una cara hermosa lleva en sí secreta recomendación.
Mandadme pelear y no me mandéis aconsejar.
El que paga y goza, empata y hasta gana.
Saca, pero pon, y siempre habrá en el bolsón.
El diablo no sabe por diablo, sino por viejo.
Vale más ser envidiada que envidiosa.
Saca lo tuyo al mercado: uno dirá bueno y otro dirá malo.
Nada tiene al que nada le basta.
El que llega tarde, no bebe caldo
Indio que quiere ser criollo, al hoyo.
La sabiduría no se traspasa, se aprende.
Las novedades son la sal de la vida.
Dos perros pueden matar a un león.
Un carbón ardiente, hace quemar al siguiente.
Quien tiene madre puta no es huérfano.
Agua al higo, que ha llovido.
Oídos que bien oyen, consejos encierran.
Por fin lo comprende mi corazón: escucho un canto, contemplo una flor: ¡Ojalá no se marchiten!
Sea, que el tiñoso por pez venga.
Hoy por mí, mañana por ti.
No es bello lo que es caro, sino caro lo que es bello.
No se nace caballero: hay que saber serlo.
Amar no es solamente querer, es sobre todo comprender.
Quien tiene noches alegres, ha de soportar mañanas tristes.
La suerte es loca y a todos nos toca.
Bachiller en artes, burro en todas partes.
Si la piedra cae sobre el huevo, mala suerte para el huevo. Si el huevo cae sobre la piedra, mala suerte para el huevo.
Zapatero remendón, suela vieja y almidón.
Mientras un hombre no tiene la cabeza cortada, nada está completamente perdido en él.
Maderos hay que doran, maderos hay que queman.
A fuerza de palos, como borrico de yesero.
Hay golpes tan fuertes en la vida, yo no sé!
Lo importante no es vencer, lo importante es no ser vencido.
Ruego de grande, fuerza es que te hace.
Y reza mucho en la novena, pero no es buena.
El tiempo vuela, que se las pela.
A quien has de acallar, has de halagar.
En tu casa no tienes sardina y en la ajena pides gallina.
Viejo es Pedro para cabrero.
El sol quema la espalda; el hambre el vientre.
Con buena gente, trataré yo; con gentuza, no.
La cortesía exige reciprocidad.
Quien mocos envía, babas espera.
Lo que me debe Juan no me lo puede pagar; pero si se muriera, menos pudiera.