A quien dios no le dio hijos el diablo le dio sobrinos
Si mucho las pintas y regalas, de buenas hijas, harás malas.
El muerto en la guerra no sacó ningún provecho.
Mas vale un grito a tiempo que un sermón bien deletreado.
El beber es el placer, y el pagar es el pesar.
Donde hay hambre no hay tortilla mala.
Más vale estar con la boca cerrada y parecer estúpido, que abrirla y confirmarlo.
Si Dios te da piedras, contruye un puente y golpéalo antes de pasar.
Agua que haya de beber, no la enturbiaré.
A la iglesia de Dios ni darle ni quitarle.
Bien está cada piedra en su agujero.
Bien se sabe atrever quien nada tiene que aprender.
Anillo en dedo, u obispo o majadero.
Un dedo no hace mano, pero sí con sus hermanos.
Casa propia es un tesoro que no es pagado con oro.
Viejo con joven en la cama, muy repleta tiene el arca.
Ni puta seas, y hagas las semejas.
Quien calladamente arde, más se quema.
Más vale bulto de muchos que esfuerzo de pocos.
El amor y la tos no pueden ocultarse.
A buen juez, mejor pastor.
La razón es de quien la tiene.
El buen vino sin ramo se vende.
Tiempo al pez, que picará alguna vez.
Si el liso viera y la víbora oyera no habría hombre que al campo saliera.
Feliz es la muerte que antes que la llame viene.
El que canta y danza se agita y no avanza.
Enójate pero no pegues.
Donde se cree que hay tocinos, no hay estacas.
La mejor felicidad, es la conformidad.
Aunque tengas mucha suerte, nunca juegues con la muerte.
El ídolo adulado pronto ennegrece
Pocas palabra y muchos hechos.
Persigue la buena suerte, no esperes que venga a verte.
A lo lejos mirar y en casa quedar.
Lo que de la boca sale, del corazón procede.
Caballo viejo no soporta montura nueva.
Arco en el cielo, agua en el suelo.
Si quieres que tu mujer te quiera, ten dinero en la cartera.
Por Santa Catalina mata la cochina, por San Andrés, mata tu res; y si no tienes qué matar, mata a tu mujer.
Las letras del estudioso; las riquezas, del solícito; el mandar del presuntuoso; y el cielo del devoto.
Cuando llueve y hace frío , hace la vieja su vestido.
El que a las once no ha “bebío”, viene el Diablo y le dice: “Esto es mío.”.
Sin dudar, no hay acertar.
A caballo que vuela, ¿para qué la espuela?.
Hacer mal está mal, hacer bien no conviene
Nadie da nada a cambio de nada.
Mira la peseta y tira el duro.
El nosotros anula el yo.
Todos los pájaros comen trigo, y la culpa es del gorrión.