Viejo que buen vino bebe, tarde muere.
¿De qué se ríe un tonto?. De ver reír a otro tonto.
Vamos arando dijo la mosca, sobre lo cachos del buey. Siempre uno trabajo mas que otro.
Salga pez o salga rana, a la capacha.
Mochuelo a principio de cazadero, mal agüero.
Fuera de tu hogar no te alejes ni una pulgada de tus armas.
Cuanto más escarba la gallina, más tierra se echa encima.
No hagas bien a villanos, si no eres loco ni santo.
Quien se conforma tan solo con ver, ni siquiera piensa en tocar.
De ninguno seas muy compañero.
La humildad es el hilo con el que se encadena la gloria.
Por tu ley, y por tu rey, y por tu grey, y por lo tuyo morirás.
Cuentas claras conservan amistades.
A barbas honradas, honras colmadas.
Que cada sacristán doble por su difunto.
A lo que no tiene remedio, oídos sordos.
Al asno y al mulo, la carga al, culo.
Toda demasía enfada y hastía.
El camino del cielo es empinado, y el del infierno llano.
Quien de joven come sardinas, de viejo caga las espinas.
Lo que madura pronto, se pudre temprano.
La pascua del aldeano, la barba hecha y el tejuelo en la mano.
No distraigas a la aguja porque puede perder el hilo.
Más vale acostarse sin cena que levantarse con deuda.
Cielo a corderos, agua a calderos.
Cuanto más queremos a nuestros amigos menos los lisonjeamos. Cuanto menos los queremos más los lisonjeamos
Cuatro cosas tenemos en mayor cantidad de lo que creemos: enemigos, deudas, años y pecados.
Donde no hay, por demás es el buscar.
El hambre y la guerra, para verlos a cien leguas.
Al higo por amigo
Mal puede cumplir el pobre con la palabra dada.
No busques por amigo al rico ni al noble, sino al bueno, aunque sea pobre.
Juan de Aracema que no tenía palabra mala, ni obra buena.
El vaso malo nunca se cae de la mano.
Al que es de muerte, el agua le es fuerte.
A maestro de espada, aprendiz de pistola.
Detrás del mostrador no conozco al amigo, sino al comprador.
La voz que el culo emite, no hay arrastre de silla que lo evite.
No hay hombre tan malo que no tenga algo bueno; ni tan bueno que no tenga algo malo.
Mejor ir tarde al destino, que rodarse en el camino.
Por su mejoría, cualquiera su casa dejaría.
No se cazan dos pájaros al mismo tiempo.
El que corre mucho, atrás se halla.
Moza mañera, primero yergue el culo que la cabeza.
Quien aprisa asa, quemado come.
A hurón cansado, madriguera nueva.
No hay salsilla como la hambrecilla.
Dios no se queja, mas lo suyo no lo deja.
El que apura su vida, apura su muerte.
Más aburrido que un mico en un bonsái.