O comer en plata, o morir ahorcado.
Si quieres ser estafado, paga por adelantado.
No hay mejor espejo que el amigo viejo.
Ausentes y fallecidos, ni éstos bien amados, ni aquellos bien venidos.
Para los muertos y los ausentes no hay amigos
Con el amigo come y bebe pero no hagas negocios
A la corta o a la larga, el galgo a la liebre alcanza.
A buey viejo, pasto tierno.
Dificulto que el chancho chifle.
Toma a un hombre sabio para aprender de sus errores, pero a uno más sabio que aprenda de los errores de otros.
A pan de quince días, hambre de tres semanas.
Bueno es tener amigos, aunque sea en el infierno.
Lleno es de bondad, quien nunca llegó a envidiar.
Pesar ajeno, no quita el sueño.
Si hay trato, amigos pueden pueden ser el perro y el gato.
Hebra larga, costurera corta.
Huéspedes vendrán que de casa nos echarán.
En los meses de erre, en piedra no te sientes.
La casa compuesta, la muerte a la puerta.
Este come cuando hay, caga por chirolas, camisa a medio lomo, pantalón a las rodillas.....
La muerte tiene las piernas frías.
Al pie del monte, se ahúma el capote.
Acójome a Dios que vale más que vos.
Ningún mortal peca, cuando defeca.
Contra la gota, ni gota.
Limosnero y con garrote.
Nadie busca a otros en el horno si no ha estado allí él mismo
Hasta el mismo amor sincero, requiere algo de dinero.
Mal hace quien nada hace.
Hace buena cuenta quien con lo suyo se contenta.
El ojo de un amigo es un buen espejo.
Fingir locura, es a veces cordura.
El que se viere solo y desfavorecido, aconséjese con los refranes antiguos.
El que come y no da, atragantado morirá.
Las oportunidades no se pierden, siempre hay alguien que aprovecha lo que uno deja pasar.
Suegra, ni de barro es buena.
Al padre, si fuere bueno, sírvele; y si malo, súfrele.
Lo que hace el necio a la postre, eso hace el sabio al principio.
La mula de los Robledos, es mero sudor y pedos.
No busques la verdad, solo deja que te abriguen las opiniones.
No persigas la sombra y pierdas el bulto.
Es mejor que una piedra en el ojo y una mordida de puerco en la cara.
El que a solas se ríe de sus picardías se acuerda.
Un mal candado llamará a la ganzúa.
Las calamidades son la piedra de toque de un hombre valeroso.
Más camina un burro si va frente al pesebre.
A caballero nuevo, caballo viejo.
El que se va para Aguadilla pierde su silla. Y el que de Aguadilla viene su silla tiene.
El que mucho te cela es porque bien te quiere.
Hombre osado, bien afortunado.