Allí hay verdadera amistad, do hay dos cuerpos y una voluntad.
Esta vale en oro lo que pesa.
A mucho hablar, mucho errar.
Hermosura sin talento, gallardía de jumento.
Vuelta al cuidado, que canta el gallo.
Gran bien es castidad, ¿pero dónde está?.
Si necesitas una mano, la encontrarás al final de tu brazo.
Músico pagado, contento pero desafinado.
Hacerlo mal y excusarlo peor.
La mujer hacendosa es la más hermosa.
Para muestra basta un botón.
Mujer sola, rama sin tronco; hombre solo, rama sin hojas.
Hay que coger al toro por los cuernos.
Empréñate del aire, compañero, y parirás viento.
La hija buena vuelve a casa, aún cuando sea parida.
Más difícil que matar un burro a pellizcos.
Lo que con el ojo veo, con el dedo señalo.
Variante: En arca abierta, hasta el justo peca.
La casa es necesaria, para el rico y para el paria.
Ir del coro al caño y del caño al coro.
Cada uno canta como le pagan.
Agua vertida, mujer parida.
Nace en la huerta lo que no siembra el hortelano.
Mañana de expectacion tarde de decepcion.
Juez cabañero, derecho como sendero.
Cuando el jefe manda bien, huelgan las preguntas.
Hijo de gato caza ratón; hijo de pillo sale bribón.
Feo, pero con suerte.
Hacerse la boca agua.
Abril, deja las viñas dormir.
Cuando el diablo no tiene que hacer, con el rabo espanta moscas.
Le dan la mano, y se coge el codo.
A buena suela, mala pieza.
Donde hay querer, todo se hace bien.
En casa donde hay suegra, no hay hora buena.
El casado por amor vive vida con dolor.
Lluvia y sol, bautizo de zorro.
Un hombre es juzgado por la compañía que lo rodea.
La mujer y la sartén en la cocina es donde están bien.
Cuando el ventero está en la puerta, el diablo está en la venta.
Zurrón de mendigo, nunca bien henchido.
No es bello lo que cuesta mucho, pero cuesta mucho aquello que es bello
A la mujer y al ladrón, quitarles la ocasión.
De ambos ha sido el acertar; tú al pedir, yo al no dar.
Si tu vida es adversa, pon la reserva.
El que anda en silencio, cazar espera.
¡Lo que va de lo vivo a lo pintado!.
La casa que no la visita el sol, la visita el doctor.
Al hombre y al caballo, no apurallo.
Es inútil buscar amigos fuera de casa si no se cuida y respeta a los propios padres