De mala ropa no sale un buen traje.
Zamarras y sermones no son para el tiempo de calores.
Más vale acostarse sin cena que levantarse con deuda.
Barba hundida, hermosura cumplida.
El sueño quita el hambre.
Calza como vistes, o viste como calzas.
Cuando el río suena es porque piedras trae
Mal de gota y de locura, tarde tiene cura.
Quiebra la soga siempre por lo más delgado.
Al cuco no cuques y al ladrón no hurtes.
Es más fácil plantar que recoger, pero solo se recoge aquello que se ha plantado.
De hora en hora, Dios mejora.
La fortuna menos la encuentra quien más la busca.
Ni de las flores de Marzo, ni de la mujer sin empacho.
No bebas agua; que te emplazarán los bueyes.
Pan, uvas y queso; saben a beso.
Camino amplio y llano, camino no inaugurado.
¿Vas a seguir, Abigaíl?.
Todo es todo, todo es nada, nada es todo, nada es nada.
Puta y fea, poco putea.
Para abril, de un grano salen mil.
Si a los treinta no te has casado ni a los cuarenta eres rico, arre borrico.
El que nace para borrico, del cielo le baja el aparejo.
Ni el trigo es mío, ni es mía la cibera, conque así, muela el que quisiera.
Si me ha de llevar el diablo, que me lleve en coche.
La casa sin mujer, es como la mesa sin pan.
Toda flor quiere ser fruto.
No es posible defenderse del aburrimiento
La enseñanza sin palabras y el beneficio de no actuar no tienen en el universo absolutamente nada que ver
No calientes horno para que cueza otro.
Unas veces riendo y otras llorando, vamos pasando.
Todo lo muy, es malo.
Un día menos, una arruga más.
Vaca de muchos, bien ordeñada y mal alimentada.
Ignorar para preguntar y preguntar para saber, eso es aprender.
Vine en el auto de Fernando, la mitad a pie y la mitad andando.
La mujer gentil, de un pedo apaga el candil.
Si te cuidad de los listos, seguro que te engaña un tonto.
Un buen mozo y un abad no pueden cargar a un asno contra su voluntad.
Dos perros difícilmente se ponen de acuerdo sobre el mismo hueso
Más vale que la bolsa sienta el dolor que no el corazón.
De buen chaparrón, buen remojón.
Detrás de las nubes, siempre brilla el sol.
Cantando se van las penas.
El que buen salto da, a sus pies se atiene.
Juncos aunados, por nadie quebrados.
Labrador lunero, no llena el granero.
Contra los males de amor, cucharadas del olvido, con fomentos de otro amor; pero.
Mientras uno calla, aprende de los que hablan.
De lo que pensé para mí, a nadie cuenta di.