Mujer refranes, o coja o puñetera.
Hacer de un camino, dos mandados.
Putas viejas, al mercado, que ya el pie se ha despertado.
Hasta ajustar, regatear.
Estudiando con tesón, al fin entra la lección.
Gozar al pedir, al pagar sufrir.
Plata en mano, culo en tierra.
Hombre estudioso, vale por cien perezosos.
Juegos, pendencias y amores, igualan a los hombres.
La mujer, el huerto y el molino, requieren uso continuo.
Haré, haré, más vale un toma que dos te daré.
Cada uno reniega de su oficio, pero no de su vicio.
Corte, puta y puerto, hacen al hombre experto.
Para un madrugador, uno que no duerma.
Buen esfuerzo vence a la mala ventura.
Llave puesta, puerta abierta.
Hacer de sierva y de señora es una vida desgraciada
Quien quiere bueno y barato, demora buscando un rato.
Berza vuelta a calentar y mujer vuelta a casar, al diablo se le pueden dar.
A cartas, cartas y a palabras, palabras.
En casa del herrero, martillo de palo.
Buen amigo y compañero es el que no nos pide dinero.
Dar puntadas.
Dinero de canto, se va rodando.
Comprar de ahorcado y vender a desposado.
Amor con amor se paga, y lo demás con dinero.
Al cobre y al estaño, mucho paño.
¿Dónde vas Vicente?. Donde va la gente.
A año tuerto, labrar un huerto.
Leer entre renglones.
Tu desnudo y yo sin bragas, algo me hagas.
Quien quiere ser rico y no quiere trabajar, presto vendrá a hurtar.
Habla cuando te hablen; acude cuando te llamen.
Puso pies en polvorosa.
En talento o en caudales, lo que tienes justo vales.
Entre bodas, fiestas y meriendas, ¿quién cuidará tu hacienda?.
Lo que vale la pena hacerse, vale la pena hacerlo bien.
La mujer en casa y con la pata quebrada.
Quien mierda echa en la colada, mierda saca.
Maestre por maestre, seálo éste.
Joven y peluquero, ¡pies para que os quiero!.
Para bien estar, mucho hay que andar.
Obra de mal cimiento, la derriba el viento.
Moneda a moneda se hacen las rentas.
Domingo sucio, semana puerca.
Un hombre ocioso es compañero de juegos del diablo.
El hombre en la plaza, la mujer en la casa.
De dinero y amistad la mitad de la mitad.
Palabra dicha, no tiene vuelta.
Donde no hay, pon y encontrarás.