Labrador lunero, pierde el fruto y pierde el tiempo.
Quien al molino va, enharinado saldrá.
Fraile cucarro, deja la misa y vase al jarro.
El que anda en silencio, cazar espera.
Amor, opinión y fortuna corren la tuna.
Más tira coño que soga.
Buen caballo, buena espada y buena mujer, ¿qué más has de apetecer?.
A caballero nuevo, caballo viejo.
Oficial diestro, pronto se hace maestro.
A la mujer y a la suegra, cuerda.
El mozo bellaco, tres barbas o cuatro.
En casa del bueno, el ruin tras el fuego.
De tal jarro, tal tepalcate.
Cada cual conoce el trote de su caballo.
El hombre acucioso y fuerte. no confía Solo en la suerte.
Pan tierno, casa con empeño.
A hombre jugador y a caballo correlón, ¡ay qué poco les dura el honor!.
A la justicia y a la inquisición, chitón.
Donde manda el perro, se ata al amo.
El aire que corre muda la veleta, más no la torre.
A tambor mayor, diana no.
El trigo y la mujer a la candela parecen bien.
Julio, siega y pon tres cubos.
No le trata de animal, pero le muestra el ronzal.
El tiempo es el jinete que cansa a la juventud.
La casa del escudero, ventaja lleva del caballero.
Labrador que siembra a la vera, Ventura será si el pan a la troje llega.
Abad de zarzuela, comisteis la olla, pedís la cazuela.
La hierba que está para un burro, no hay otro que se la coma.
Dichoso el burro que en el camino le quitan la carga.
A burro negro, no le busques pelo blanco.
Al roble no le dobles.
Cabra loca, desgraciado al que le toca.
Campo florido, campo perdido.
Para el verano te espero, pollo tomatero.
Bestia alegre, echada pace.
Quien bueyes ha perdido, cencerros se le antojan.
Qué bien se trilla fuera de la parva.
Los molinos de los Dioses muelen despacito, pero muy finito.
La hacienda, el dueño la atienda.
A cántaro roto, otro al puesto.
El puerco y el noble, por la casta se conocen.
A rocín de halconero, mal le medra el pelo.
La cabra coja, junto a la casa trota.
Casa de mantener, castillo de defender.
A hombre de dos caras, rayo que lo parta.
Chico de plaza, chico de mala raza.
A fuego y a boda va la aldea toda.
Quien salva al lobo, mata al rebaño.
En casa del herrero, martillo de palo.