Zorro dormilón no caza gallinas.
A burro negro, no le busques pelo blanco.
Cabra loca, desgraciado al que le toca.
Campo florido, campo perdido.
Va al hoyo el mozo y el gozo al pozo.
Para el verano te espero, pollo tomatero.
Los molinos de los Dioses muelen despacito, pero muy finito.
Qué bien se trilla fuera de la parva.
Bestia alegre, echada pace.
Quien bueyes ha perdido, cencerros se le antojan.
A cántaro roto, otro al puesto.
La hacienda, el dueño la atienda.
El puerco y el noble, por la casta se conocen.
A rocín de halconero, mal le medra el pelo.
Va como honda que lleva el diablo.
Casa de mantener, castillo de defender.
La cabra coja, junto a la casa trota.
Chico de plaza, chico de mala raza.
A hombre de dos caras, rayo que lo parta.
A fuego y a boda va la aldea toda.
Y vuelta la burra al trigo.
En casa del herrero, martillo de palo.
El comedido sale jodido.
Quien salva al lobo, mata al rebaño.
Un cuerdo entre locos, ellos se tienen por cuerdos y a él le tienen por loco.
A caballo brioso toca: o frenarlo o se desboca.
Todo amor tiene su gasto
Cuando el zorro ora, ten cuidado de tus gansos.
Para los desgraciados se hizo la horca.
Por San Andrés, corderillos tres.
Pensé que, creí que, son amigos de Don Tonteque.
El cordero manso mama a su madre y a cualquiera; el bravo ni a la suya ni a la ajena.
Buena mula, mala bestia.
Dios te guarde de tahonero novel y de puta de burdel.
Conejo, perdiz o pato, venga al plato.
Entre Pinto y Valdemoro. (Frase utilizada en España para a alguien que duda).
Paso de oso, diente de lobo y de vez en cuando hacerse el bobo.
Escribano, puta y barbero pacen en un prado y van por un sendero.
Frente al ahorcado, no se mencione lazo.
Entre un pastor y una garrota, no pasa la bota.
Cabrito, ganso y lechón, de la mano al asador.
A la bestia cargada el sobornal la mata.
Al perro que come brasas ni que le quemen el chipo.
El que con cojos anda se llama bastón.
De casta le viene al galgo.
Vale más rodear que mal andar.
El cobarde vive, el valiente muere.
Burros o coces, arrieros a palos y a voces.
A buen barón, poco le presta el aguijón.
Cada burro apechuga con su carga.