Tener dolor de muelas detrás de la oreja
Dios da mocos al que no tiene pañuelo.
Sol puesto, obrero suelto.
Tabaco, vino y mujer, echan al hombre a perder.
Hablando la gente se entiende.
El que te enseña por un día es tu padre por toda la vida.
Casa hecha y viña puesta, ninguno sabe lo que cuesta.
Las cosas no se arreglan con palabras elocuentes.
No dejes para mañana comida, hembra o vino.
De tal jarro, tal tepalcate.
El uso hace al maestro.
La práctica hace al maestro.
Un amigo es como una letra de la que no recordamos el importe y no conocemos la caducidad
Bien ora quien bien obra.
Ni al jugador que jugar, ni al gastador que gastar, ni al avaro que guardar.
Tres pueden decidir de forma satisfactoria si dos están ausentes
Mucho escuchar y poco hablar buena fama te han de dar.
Cuando se cierra una puerta, otra se abre.
Quién quisiere vivir sano, coma poco y cene temprano.
Andallo, mi vida, andallo, quien no puede a pie, que vaya a caballo.
Al amigo y al caballo, no hay que cansarlos.
El joven para obrar y el viejo para aconsejar.
El dolor del viudo es corto pero agudo
Estoy hasta las manos.
Andaluz con dinero y gallego con mando, y estoy temblando.
De noche madrugan los arrieros.
Para amigo, cualquiera; para enemigo, quien quiera.
Oír como quien oye llover.
Aurora rubia, o viento o lluvia.
Lo prestado, es primo hermano de lo dado.
Solo triunfa en la lucha por la vida aquél que tiene la paciencia en sus buenos propósitos e intenciones.
Hombre que vive de amor y vino, que no se queje de su destino.
Una buena bota, el camino acorta.
¿Adónde vas Vicente? Adonde va la gente.
Bueno está lo bueno.
Putas y toreros, a la vejez os espero.
El movimiento se demuestra andando.
Porque los loros no tienen médicos, viven siglo y medio; que si los tuvieran, cincuenta años no vivieran.
Estar armado hasta los dientes
Si quieres tener dinero, tenlo.
Castellano fino: al pan pan, y al vino vino.
Basta un minuto para hacer un héroe, pero es necesaria toda una vida para conseguir un hombre de bien
Buen vino y sopas hervidas, le alargan al viejo la vida.
Dineros de sacristán, cantando se vienen cantando se van.
Lo que ha sucedido puede suceder.
Las huellas de las personas que caminaron juntas nunca se borran.
Jugar la vida al tablero.
Detrás de las nubes, siempre brilla el sol.
En enero, plante ajero; a finales, que no a primeros.
Obra acabada venta aguarda.