De lo ajeno, gastar sin miedo; de lo propio, poquito a poco.
Bondad con hermosura, poco dura.
Los amigos de los buenos tiempos son como los gatos callejeros
Con la misma vara que midas serás medido.
Hoy arreboles, mañana soles.
Quien porfía, alcanza hoy u otro día.
Casar y descasar, muy despacio se ha de pensar.
Nunca para el bien es tarde.
La tierra será como sean los hombres.
Al amigo que en apuro está, no mañana, sino ya.
Todo tiene un fin.
Nieve en octubre, siete lunas cubre.
Amor breve, suspiros largos
Obremos a no ver, dineros a perder.
Que a la corta, que a la larga, todo se paga.
De la mujer el consejo apresurado, del hombre el postrero y mesurado.
Reñir con quien da ocasión y jugar con quien tiene dinero en el bolsón.
Adoba tu paño y pasarás tu año.
El que bien vive y santamente, antes de tiempo ve la muerte.
Confiesa y restituye, que la vida se te huye.
Quien poco tiene, pronto lo gasta.
Febrero loco y Marzo otro poco.
Niebla en la mañana, tarde muy galana.
Lo que ocurre una sola vez, probablemente no ocurra nunca más, pero lo que ocurre dos veces, probablemente ocurra una tercera vez.
Lo pasado, pasado, y lo mal hecho, perdonado.
La edad de oro nunca es la presente.
Los muertos traen el buen o el mal tiempo
Guarda pan para Mayo y leña para todo el año.
De diestro a diestro, el más presto.
Del cuerdo al loco, media muy poco.
Con los curas y los frailes, buenos días y buenas tardes.
Favor del soberano, lluvia en verano.
El pasaro que canta en el tiempo incorrecto es muerto.
Dinero ahorrado, dos veces ganado.
Amigo viejo, tocino y vino añejo.
Al músico viejo le queda el compás.
Julio el mes más corto cuando hay peculio.
Mientras vas y vienes, por el camino te entretienes.
Moda y fortuna presto se mudan.
Estar en tres y dos.
Bueno es dar, y sin embargo, no conviene ser muy largo.
Los años son escobas que nos van barriendo hacia la fosa.
El amor: todo lo sufre, todo lo espera.
Amigo bueno, solo Dios del cielo.
Oficio ajeno, dinero cuesta.
Días que pasan de enero, ajos que pierde el ajero.
Buen amigo ni buen yerno se hallan presto.
Pasito a pasito, se va muy lejitos.
Toma y daca.
Las letras del estudioso; las riquezas, del solícito; el mandar del presuntuoso; y el cielo del devoto.