Al hombre osado, la fortuna le da la mano.
Mal habiendo y bien esperando, morirme he triste y no sé cuando.
Llegar al humo de las velas.
Buen disimulo, se tapaba la cara y enseñaba el culo.
No te vallas a morder la lengua.
Amor loco, yo por vos, y vos por otro.
Quien ahorra una peseta cuando puede, tiene un duro cuando quiere.
El que fácilmente se enoja, hace locuras.
La calidad de la tela, ya una hilacha la revela.
El que se enfada en la boda, la pierde toda.
Huéspedes de repente, ni me lo mientes.
Entre los extremos de cobarde y de temerario está el medio de la valentía.
El que puede y no quiere, cuando él querrá no podrá.
Quien busca, halla.
Cuando el corsario promete misas y cera, con mal anda la galera.
Cuando fueres a la venta, la ventera sea tu parienta.
No hay dos sin tres. (Siempre hay consecuencias)
Va al hoyo el mozo y el gozo al pozo.
Mujer pecosa, mujer candela.
Quien mucho se arremanga, vésele el culo y la nalga.
Tener dolor de muelas detrás de la oreja
Tinto con jamón es buena inyección.
A la mujer y al aguardiente, ¡de repente!.
El que da sin que le pidan, pretende sin que le ofrezcan.
Nada se adelanta con desesperarse, sino el criar mala sangre.
La polla que se apendeja, la agarra la comadreja.
Pierde enseguida el que desespera por ganar
Quien su palabra no mantiene, a las consecuencias se atiene.
De dos que pleitan, otros se aprovechan.
El que me hace más bien de lo que suele, o engañado me ha o engañarme quiere.
Quien no se arriesga no conquista
Moza hermosa, con dinero; yo, forastero, ¿y a mí me la dan?. Trapalán, trapalán.
Buena cuenta es toma y daca, y todas las demás, caca.
Habla Marta y responde Justa; una puta a otra busca.
Amor de niña, agua en cestillla.
Un beso es como el agua salada: bebes y aumenta tu sed.
Tres al saco y el saco en tierra.
Riñen los amantes y se tiran las ligas y los tirantes.
Mal enemigo es el vino si al tomarlo se hace vicio.
Cercón lleva la luna, mi amor se moja.
Al que toma y no da, el diablo se lo llevará.
Por la sotana del vicario sube la moza al campanario.
Si lo de fuera se ve, lo de dentro se adivina.
Al terco, dale dos higas pero no lo contradigas.
Náufrago que vuelve a embarcar y viudo que reincida, castigo piden.
A tres azadonadas, sacar agua.
Loca es la oveja que al lobo se confiesa.
El espantajo solo dos días engaña a los pájaros; a los tres, se cagan en él.
Cuando el ventero está en la puerta, el diablo está en la venta.
Lo hermoso, a todos da gozo.