Chapucea el chapucero, mala obra por buen dinero.
Cuando estés entre tontos, hazte el tonto.
El que tiene capa, escapa.
La taleguilla de la sal, mala de sustentar.
Quien fía su mujer a un amigo, en la frente le saldrá el castigo.
De paja o de heno, mi vientre lleno.
Papel, testigo fiel.
Llegar a la capada.
Yunta buena o yunta mala, el buer arador, bien ara.
A palabras necias, bofetones.
Para el bien, la acción es más que la intención; para el mal la intención es más que la acción.
Tras cada bocado, un trago, sería demasiado; pero tras cada tres, justo es.
Hurta y reparte, que es buen arte.
El comer y el besar, todo es hasta empezar.
Bailar sin pecar, cosa imposible será.
Saca, pero pon, y siempre habrá en el bolsón.
Mala olla y buen testamento.
Araña muerta, visita cierta.
Tempran es la castaña que por Mayo Regan.
Madre, si usted no me casa, con el culo tiro mi casa.
Si la coges borracha, la tendrás puta y ladrona.
Ver es creer, pero sentir es estar seguro. Y cuando debemos sentir, pensamos.
Amor de asno, coz y bocado.
Dale al tonto una cuerda, y ahorcarse ha con ella.
Bien sabe la chica, en donde le pica.
Ido de la vista e ido del corazón, casi una cosa son.
El agua para un susto y el vino para un gusto.
Si los deseos fueran caballos, los mendigos se desbocarían.
A la moza y a la mula, por la boca le entra la hermosura.
Hacer buenas (o malas) migas.
Secreto de dos, guardado; de más de dos, en la calle echado.
Hermosura y castidad, pocas veces juntas van.
Más tiran dos tetas que dos carretas.
La que de alto hila, el huso la cae y el culo la pía.
La diligencia es madre de la buena ventura; y la pereza, su contraria.
Reniego de plática que acaban en daca.
Llave puesta, puerta abierta.
Entrañas y arquetas, a los amigos abiertas.
Con buena polla bien se jode.
Con pañuelo de seda vas a la arada, señal de tener mucho o no tener nada.
Mujer al volante, peligro constante.
Nunca prometas con lo que cumplir no cuentas.
Paso de oso, diente de lobo y de vez en cuando hacerse el bobo.
mas puto ke joakito dandole a un ornitorrinco africano en celo.
El placer y la alegría del hombre radica en aplastar al rebelde y conquistar al enemigo, en arrancarlo de raíz, y tomar de él todo lo que tiene
Hablar poquito, y mear clarito.
La sed por el oro, socava el decoro.
Vergüenza y virginidad, cuando se pierden, para la eternidad.
Casa revuelta, huéspedes espera.
¡Periquillo con mando!, ya estoy temblando.