Cuando el tabernero vende la bota, o sabe a la pez o esta rota.
Un tonto engaña a cientos si le dan lugar y tiempo.
Paciencia ofendida sale de madre enseguida.
Al amigo con su vicio.
Pedir más es avaricia.
O follamos todos o tiramos la puta al rio.
Bueno es el mal que fue ocasión del bien.
Alta cama y poca ropa, es señal de gente loca.
Juego y bebida, casa perdida.
Fruta desabrida, no es apetecida.
La esperanza es como el azúcar en el té. Aunque es muy poca, todo lo endulza.
A buen señor, buena demanda.
Jurar ves magaña, quien jura te engaña.
Cambio de costumes, par es de muerte.
A bien te salgan, hija, estos arremangos.
Para todo perdido, algo agarrado.
Matrimonio repentino, muchacho cincomesino.
Bocado de pan, rajilla de queso y a la bota un beso, hasta la cena te tendrán en peso.
Franqueza, la del gallo; que convida a veinte gallinas con un grano.
El monte tiene ojo.
Amor, pocas veces da placer, y muchísimas dolor.
Dar del pan y del palo, para hacer buen hijo del malo.
El que quiere hacer algo busca un miedo; el que no quiere hacer nada busca una excusa.
A agentes y consintientes, la misma pena se debe.
Naranjas y mujeres, den lo que ellas quisieren.
Salga pez o salga rana, a la capacha.
La necesidad tiene cara de hereje.
El casamiento y el buñuelo quieren fuego.
Fortuna te dé Dios, talento no.
Si culo veo, de culo me da deseo.
Malo es esperar bien de muerte ajena.
Una uva a ratitos, abre el apetito.
Peca igual el que mata la vaca, como el que le agarra la pata.
Moza de Burgos, tetas y culo.
Del que jura, teme la impostura.
Una buena dote es un lecho de espinos
La pereza y el fracaso, andan cogido del brazo.
Gota de miel, caza más moscas que un tazón de hiel.
Cuando el hombre llega al extremo, aparece la oportunidad de Dios.
Del monte sale, con que se arde.
La avaricia rompe el saco.
De la abundancia viene la vagancia.
Amor loco, hoy por ti y mañana por otro.
Agua que a algo huele o a algo sabe, otro la trague.
El corazón sospechoso no tiene reposo.
El pan bien escardado hinche la troja a su amo.
Hoy: a eso me estoy; que mañana, mañana, palabra vana.
Alábate pato que mañana te mato.
Un tiznón solo no arde sin otro.
Si te pica un alacrán, las campanas a repicar.