A buen bocado, buen grito.
De árbol enfermizo no esperes fruto rollizo.
Quiero demasiado a Dios para tener miedo al diablo
A gusto dañado, lo dulce le resulta amargo.
Es gran bobada poner cebo al ave cazada.
En boca con mella, si entra una mosca, allá ella.
El olor de la agena fama, al envidioso atafaga.
Por lo que uno tira, otro suspira.
La capa del diablo, lo que por un lado tapa, por otro destapa.
La novia, de contado, y la dote, de prometido.
Tripa vacía, suena pronto.
Después del relámpago viene el trueno.
El que quiere besar, busca la boca.
Después de ir a discoteca, rependejo quien no peca.
Rogar al Santo, hasta pasar el tranco.
Muchas manos en un plato causan arrebato.
Ese huevo, quiere sal.
Como pecas, pagas.
Quien busca mucho, al fin topa, aunque sea una muda de ropa.
A chico mal, gran trapo.
Cuando el hombre más tiene, más quiere.
El que es culpable puede reincidir.
Con persona de pelo panojo, mucho ojo.
El mal encantador con la mano ajena saca la culebra.
Zopenco o zoquete, el más listo, torpete.
Estudiando con tesón, al fin entra la lección.
La señora ostentación, echa la casa por el balcón.
Ir y no volver, es como querer y no poder.
Muchachada discretas, no muestran las tetas.
Ante la duda, la más madura.
Ganas tienes y con ellas te entretienes.
La imprudencia abre la puerta, y la pereza la mantiene abierta.
Zapato os daré que tengáis que romper.
Mallorquina, puta fina
Cada puta hile y devane y el rufián que aspe.
Con salchichón, siempre es ocasión.
Arrastrando, arrastrando, el caracol se va encaramando.
Manos que no dais, ¿qué esperáis?.
Amor, amor, malo el principio y el fin peor.
De boca para fuera.
Estar como las putas en cuaresma.
El más fuerte teme a la muerte.
La mano que no puedes morder, bésala.
La ley es firme de cola, pero quien quiere la viola.
Campo bien regado, campo preñado.
Tres ces matan a los viejos: caída, cámaras y casamiento.
Que todo es ilusión menos la muerte.
El hambre tira, y el orgullo me levanta.
Mujer ventana, nunca Llega a casadera.
Agua estancada, agua envenenada.