Al matar los puercos, placeres y juegos.
Obra acabada venta aguarda.
Casa con una sola puerta, el amo alerta.
Lo que sea que suene.
Me agarro hasta de un clavo ardiendo.
La mariposa al posarse sobre la rama teme romperla.
Siete le daban al tocho, y el quería ocho.
Gentes hay de mucho tono, que producen Solo abono.
Al que te puede tomar lo que tienes, dale lo que te pidiere.
Buena, por ventura; mala, por natura.
Puta y chata, con lo segundo basta.
Aquí te cojo y aquí te mato.
Aunque la traición place, el traidor se aborrece.
Amigo traidor, una buena cuerda y colgado al sol.
Tripa vacía, ni ilusión ni alegría.
La respuesta mansa, la ira quebranta.
Lo que ha sucedido puede suceder.
El que para mear tiene prisa, termina por mearse en la camisa.
El hombre propone, Dios dispone y el diablo descompone.
El que tiene sed, busca agua.
A la mujer y al ladrón, quitarles la ocasión.
Viejo con joven en la cama, muy repleta tiene el arca.
La mujer hermosa es peligrosa.
Tener un hambre de lobo.
Cada tonto tiene su manía.
Intimidad, con ninguno; trato, con todo el mundo.
A la sombra del favor, crecen vicios.
Dar y quitar, derechito al infierno sin descansar.
A hombre de dos caras, rayo que lo parta.
Cada chupetón de teta, es un arrugón de jeta.
Cuanto más primo, más me arrimo.
Lo tragado es lo seguro.
Desear lo mejor, recelar lo peor y tomar lo que viniere.
Alcalde que por momentos se dispara, háganle arrimar la vara.
Juego que tiene revancha, no hay que tenerle miedo.
Hablar sin pensar es tirar sin apuntar.
El que de ilusiones vive, de desengaños perece.
Hermosura en puta y fuerza en el badajo.
Reunión de zorras, perdición de gallinas.
Quien quiere ser rico y no quiere trabajar, presto vendrá a hurtar.
Quien por todo se apura, su muerte apresura.
¡Qué cosa linda sería hurtar, si fuera por los cintos que colgaran!
Antes queda dispuesta una embarcación que una mujer que se dispone a salir.
Mucho hijo puta con cara de conejo.
Quien mocos envía, babas espera.
Jactancia es mala del sambenito hacer gala.
Favores harás, y te arrepentirás.
Cada día trae su propio afán.
Mujer que al andar culea y al mirar los ojos mece yo no digo que lo sea, pero lo parece.
Promesa de enamorado, promesas de marinero