Pleito y orinal llevan al hombre al hospital.
Cuesta poco prometer lo que jamás piensan ni pueden cumplir.
Cambio de costumes, gran pesadumbre.
El hambriento, por sorber algo, sorbe el viento.
Boca abierta, dientes de oro.
Quien debajo de árbol se guarece, dos veces se moja.
Cuando te convida el tabernero, te convida con tu dinero.
Quien supo esperar, llega a triunfar.
Nada es fácil para el falto de voluntad.
Zapato, ¿cuánto duras?, cuanto me untas.
La caza y los negocios quieren porfía.
Quien tenga coraje, que no se rebaje.
Tienes la razón, pero vas preso.
El que anda en silencio, cazar espera.
De los placeres sin pecar el más barato es el cagar.
Querer atar las lenguas de los maldicientes es lo mismo que querer poner puertas al campo.
Dando y tomando, no cabe engaño.
Una idea de último momento es buena, pero la precaución es mejor.
Muerte deseada, vida prolongada.
La blanda respuesta la ira quiebra, la dura la despierta.
La verdad no peca pero incomoda.
Tres personas con las que nunca deberías hacer negocios: La demasiado impaciente, la demasiado ambiciosa y la demasiado desesperada.
La liebre a la carrera y la mujer a la espera.
La mujer y el Diablo siempre tienen que hacer algo.
Enfermedad a plazo fijo, señal es de nuevo hijo.
No hay atajo sin trabajo, ni rodeo sin deseo.
Gozo anticipado, gozo malogrado.
La zamarra y la vileza, al que se la aveza.
En la duda, ten la lengua muda.
Chiquita, pero matona.
De cornudo o de asombrado, pocos han escapado.
Dios nos coja confesados.
Del mal que el hombre teme, de ése casi siempre muere.
De buenas intenciones, está empedrado el infierno.
Donde la malicia sobra, falta el entendimiento.
Del mal vino, buena borrachera.
Lleno está el infierno de buenas intenciones.
Gusto secreto, no es gusto entero.
Si haces mal, pecado mortal; pero si haces bien, pecado también.
Para muerte repentina, mezclar trago y gasolina.
Agua corriente, agua inocente.
Afeminados espíritus engendra la avaricia.
Pa'trás como las del marrano.
Amor con casada, solo de pasada.
¿Quieres comer a costa de otros?. Hazte el tonto.
Las penas, o acaban, o se acaban.
Tres cosas matan al hombre: soles, cenas y penas.
Enójate pero no pegues.
Mira la peseta y tira el duro.
Más vale el placer que dura un momento que el dolor que dura una vida.