Casadme, padres, casadme, que el cuerpo me arde.
Amores de una señora, se olvidan con otro amor.
Sentarse en las cenizas entre dos banquillos
El tonto con buena memoria recuerda las tonterías propias y las ajenas.
Al miedo plata; y al amor cariño.
La suerte nunca da, solo presta.
Reniega del amigo que se come lo tuyo contigo y lleva lo suyo consigo.
El que no mira, suspira.
Si al mediodia el rey dice que es de noche, tú contempla las estrellas.
Quien no tiene quiere más.
La vida es un montón de pequeñas cosas
Juego y bebida, casa perdida.
Faena que tu bolsillo llena, buena faena.
El secreto de tu vecino,te lo dirá un porrón de vino
Unos nacen con estrellas y otros estrellados.
Calva buena, luna llena.
Los conflictos con la dama, se dirimen en la cama.
Deja que tu ira se ponga con el sol y asegúrate que no vuelve a amanecer la mañana siguiente.
¿Cómo ha de actuar mi corazón? ¿Acaso en vano venimos a vivir, a brotar sobre la tierra?
Quien mira hacia atrás no va hacia la felicidad
Ambicioso subido, pronto caído.
Obras vea yo; palabras, no.
Para un madrugador, uno que no duerma.
Si te he visto no me acuerdo.
Idos y muertos, olvidados presto.
Del mirar nace el desear.
A raposa durmiente, no le amanece la gallina en el vientre.
Quien no tiene otro querer, se acuesta con su mujer.
Juramentos de amor se los lleva el viento.
Mujer de tahúr, no te alegres, o que ti home esta noche gana mañana lo pierdes.
Hombre dormido, ni del todo muerto ni del todo vivo.
Lo que se hace de noche sale de día.
Cielo empedrado, viento o suelo mojado.
Una buena dote es un lecho de espinos
Cuando uno no vive como piensa, acaba pensando como vive.
El día que te cases salen tus faltas y el día que te mueras, tus alabanzas.
Casamiento y gobierno, destino del cielo.
El secreto de la vida no es hacer lo que quieras, sino querer lo que haces.
Si las paredes hablaran.
Casarse bajo el palo de la escoba
A los viejos les espera la muerte a la puerta de su casa; a los jóvenes les espera al acecho.
Vive de forma que no hagas daño a nadie, he aquí la aspiración suprema
Viento, mujer y fortuna, mudables como la luna.
Borregos al anochecer, charcos al amanecer.
En esta vida no hay dicha cumplida.
Mucho ruido y pozas nueces.
En tierra de abrojos, abre los ojos.
Quien en presencia te teme, en ausencia te perjudica
Cayendo el muerto y soltando el llanto.
Estima y ocasión, son buenas para el corazón.