Pan tierno, casa con empeño.
El ceremonial es el humo de la amistad
En cada tiempo, su tiento.
Mucho ofrecer y poco dar, xuntos suelen andar.
Lluvia y nieve por enero, son anuncios lisonjeros.
Días se fueron y días vendrán; lo que unos trajeron, los otros se llevarán.
En el amor y en las luxaciones las recaídas son frecuentes
Tener dolor de muelas detrás de la oreja
Amistad que dice no, amistad que se perdió.
Quien casa una hija, gana un hijo.
Jugarse hasta la camisa.
Madre boba tuviste si al mes no reíste.
Eres lo que comes.
Cuentas claras, amistades largas.
Periquito se casa en Segovia, como es el novio, será la novia.
Bocado de pan, rajilla de queso y a la bota un beso, hasta la cena te tendrán en peso.
Bolsa llena, quita las penas.
Me picaron las abejas pero me comí el panal.
Ave por ave, el carnero si volare.
Cuando fui nuera, nunca tuve buena suegra, y cuando fui suegra nunca tuve nuera.
Si tomas un mal camino, no esperes un buen destino.
A tu casa venga quien te eche de ella.
El que te enseña por un día es tu padre por toda la vida.
Más vale un hoy que diez mañanas.
Ausente y muerto, viene a ser lo mesmo.
El hombre que consigue ver las cosas pequeñas tiene la mirada limpia.
Comadre andariega, donde voy allá os fallo.
El que de cuando en cuando ayuna, su salud asegura.
A los viejos les espera la muerte a la puerta de su casa; a los jóvenes les espera al acecho.
Ruego de Rey, mandato es.
Grano a grano la gallina llena el buche.
Otros vendrán, que bueno me harán.
Juan Segura vivió mucho años
Quien se casa, casa quiere.
Suerte, y al toro.
Una mano por el cielo, y otra por el suelo.
No hay como la casa de uno
Se llena antes el ojo que el papo.
Desayunar como rey, almorzar como príncipe, y cenar como mendigo.
Quien bien quiere, tarde olvida.
El mal que se vaya y el bien se nos venga.
La vida es una sorpresa continua
Cada pelo hace su sombra en el suelo.
Amor y viento, uno se va y vienen ciento.
Las cosas importantes quedan en el cajón.
En diciembre, hielos y nieves, si quieres buen año al que viene.
Dios me guarde de mis amigos, que de mis enemigos ya me cuido yo.
El que ha de morir a oscuras, aunque muera en velería.
A bien se llega quien bien se aconseja.
Una persona supero proteccionista tien infortunios (tener cuidado excedente invita desgracias).