Pan no mío, me quita el hastío.
Temporal de noche, mucho ruido y pocas nueces
Un amigo trabaja a la luz del sol, un enemigo en la oscuridad.
Lo que no pensé antes de hablar, después de hablado me da que pensar.
La cabeza blanca y el seso por venir.
Mal reposa la vida dudosa.
Bien ama quien nunca olvida.
Tu secreto en tu seno, y no en el ajeno.
Quien borracho se acuesta, con agua se desayuna.
Dichosos los ojos que te ven.
Al amigo con su vicio.
La necesidad es la madre de la imaginación.
Este se mete como Juan por su casa.
Desvélate por saber y trabaja por tener.
Casa con una sola puerta, el amo alerta.
El rico come "sudao", y el pobre sudando.
El que todo lo quiere, todo lo pierde.
Lo que con ansia se alcanza, a la larga, también cansa.
Las palabras son enanos; los ejemplos son gigantes.
Suegras, nueras y cuñadas, son asas de caldera mal arregladas.
A la cena y a la cama, solo una vez se llama.
Sacar lo que el negro en el sermón: los pies fríos y la cabeza caliente.
Amigo viejo y casa nueva
Nadie ha visto el día de mañana.
Adivina quien te ha dado; tu enemigo se ha acercado.
Oveja duenda, mama a su madre y a la ajena.
De lo perdido, lo que aparezca.
Día vivido, día perdido.
Amor no correspondido, tiempo perdido.
Lluvia y sol, casamiento de vieja.
Rana en el fondo del pozo.
Quien tiene hijo en tierra ajena, muerto le llora, y vivo le espera hata que llega la triste nueva.
Secreto entre dos lo sabe Dios, secreto entre tres, descubierto es.
Es amigo, o enemigo, o mal criado, quien sube sin llamar desde abajo.
Otoñada segura, San Francisco la procura.
Lluvia y sol, bautizo de zorro.
Sufro y callo, por el tiempo en que me hallo.
Lo que ha sucedido puede suceder.
Monja de Santa Ana, tres en cama.
Retén y no des: porque si das, día llegará que pedirás.
El caballero y la dama, también lo son en la cama.
Quien se acuesta con niños, amanece meado.
Aunque no lo veamos, el sol siempre está.
A todo coche, le llega su sábado.
Bailar sin son, o es gran fuerza o es gran afición.
Al que fortuna lo viste, fortuna le desnuda.
Es mejor sudar que temblar
Recuerda que vives en la sombra de tu vecino.
Dios le dio novia y el diablo le dará hijos.
Feliz es aquel que aprieta sobre su pecho por una noche o por un año, a una amiga con la faz de luna