Por el becerro se amansa la vaca
Difama, que algo queda.
A pan de quince días, hambre de tres semanas.
Buen amigo es el gato, cuando no araña.
Cuando el muerto encuentra quien lo cargue se hace el pesado.
En el molino hacen falta dos piedras, en la amistad dos corazones
El que desalaba la yegua, ése la merca.
Ir romera y volver ramera le sucede a cualquiera.
Con fabes y sidrina, nunca falta gasolina.
Beso, queso y vino espeso.
Lecho y pan tener seguros, aún cuando sean algo duros.
Quien compra lo que no debe, vende lo que duele.
Ave que vuela, a la cazuela.
El que tiene ovejas, tiene pellejas.
Cada uno tiene sus gustos; por eso hay ferias.
Más quiero amiga llana que parienta falsa.
El queso pesado, y el pan liviano.
Las cosas se toman según de quien vengan.
Pase mayo, y pase pardo.
El sabor de la salsa es mejor que el del cuenco en el que viene.
La mula reparando y le avientas el sombrero.
Si quieres ganarte un enemigo, presta dinero a un amigo
De la boca del ladrón, todos lo son.
Por los Reyes lo conoce el buey, y por San Sebastián el gañán.
Cada cual se cuelgue lo que mate.
Las lentejas y la carne de oveja, el que quiere las toma y el que no la deja.
Del agenciosos se hace el caudaloso.
Cada cual sabe lo que carga su costal.
Quien demande pan y abrigo, va a saber quien es su amigo.
Junio grana los trigales, si Abril y Mayo llovieron a gusto de los mayorales.
El que se va sin que lo echen regresa sin que lo inviten
Casa sin hijos, higuera sin higos.
Desde Los Santos a San Andrés, buena sementera es.
Indio comido, puesto al camino.
La ensalada: salada, vinagre poco y bien aceitada.
El burro adelante y la carga atrás.
Viejo que boda hace, "requiescat in pace".
Borregos al anochecer, charcos al amanecer.
En la curtiembre todos los bueyes son vacas.
Lo pasado, pisado.
Lo bien hecho bien parece, y estaban ahorcando a su marido en la plaza.
La mujer maluca abajo tiene el azúcar.
A confesión de castañeta, absolución de zapateta.
A chico santo, gran vigilia.
Tu médico sea cristiano, y tu abogado pagano.
Yo estudio derecho, dijo el borracho.
La mar que se parte, arroyos se hace.
Quien quiera saber, que compre un viejo.
No se cazan liebres tocando almireces.
Una buena dote es un lecho de espinos