Racimo corto, vendimia larga.
De buena harina, buena masa.
Dame en qué elegir y me darás qué sufrir.
El dolor embellece al cangrejo.
Junto al buey viejo aprende a arar el nuevo.
La madre no comió carne; el padre no bebió vino; y salió sietemesino.
La zarza da el fruto espinando y el ruin llorando.
Si las vides lloran debemos beber sus lágrimas.
Ratoncitas y ratones, bonitos, pero ladrones.
La viuda que se arrebola, por mi fe que no duerme sola.
Amores reñidos, los más queridos.
En viernes ni en martes, ni tu casa mudes, ni tu hija cases, ni tu viña podes, ni tu ropa tajes.
Al mal paso, darle prisa.
Arrieros somos y en el camino andamos.
Beatas con devoción, las tocas bajas y el rabo ladrón.
Quien mucho duerme, legañas tiene.
No hay feria mala, lo que uno pierde otro lo gana.
Huye del que te alaba, sufre al que te injuria
Los hijos de Verdolé, que le enseñan a su padre a joder.
De invierno, la levadura; de verano, la mujer aguda.
Al padre, si fuere bueno, sírvele; y si malo, súfrele.
Huir por vileza es vergüenza, evitar un peligro es prudencia.
Jugador que se irrita no le cases con tu hija.
La hija de la puta, como es criada, y la estopa, como es hilada.
Es mejor deber dinero y no favores.
Cada deuda, por pequeña que sea, es el anillo de un grillete.
Las manos en la rueca, y los ojos en la puerta.
Dad al diablo el amigo que deja la paja y se lleva el trigo.
Recoger las semillas de sésamo pasando por alto las sandías.
Por las vísperas se conocen los santos.
Domingo sucio, semana puerca.
Favor hecho a muchos, no lo agradece ninguno.
Los hijos de mis hijas, mis nietos serán; los hijos de mis hijos, en duda estarán.
Enemigos grandes: vergüenza y hambres.
Llevar adarga para viivir vida larga.
Amistad entre desiguales, poco dura y menos vale.
Más vale tender la mano que el cuello.
Los dioses ayudan al que trabaja
Cuando pasan rábanos, cómpralos.
De celosa a puta, dos pulgadas justas.
Casa vieja todo es goteras.
Hombre prevenido vale por dos y pareja desprevenida vale por tres.
Colarse de rondón, es menospreciar a ala reunión.
Quien sabe adular sabe calumniar.
A la mujer, búscala fina y limpia, que gorda y sucia ya se hará.
Al pan, pan. Al vino, vino.
Quien en tiempo huye en tiempo acude.
Cague la espina quien se comió la sardina.
Al vino y a la mujer, por el culo a poder ser.
El menor yerro que podría hacer, es casarse la mujer.