Estrenar casas y domar potros, otros.
Quien no tenga pan para Mayo, ni hierba para Abril, no le habría su madre de parir.
Por casa del mal vecino se meten el hambre y el frío.
Es costumbre de villanos tirar la piedra y esconder la mano.
Idas sin vuelta, el hombre a la horca, el pan de pastores y los potros a la feria.
El uso hace diestro, y la destreza maestro.
Vivir de fiado es la manera de pagar el doble.
Ir a amarrar el zorro.
Enfermedad a plazo fijo, señal es de nuevo hijo.
El que es buen pagador es señor de la bolsa de otro.
El burro sabe a quien tumba y el diablo a quien se lleva.
La avaricia rompe el saco.
La piel de cabra compra una piel de cabra y una calabaza, otra.
La limosna y el rezar, debajo del delantal.
Quien tiene tienda que la atienda.
Al no ducho en bragas, las costuras le hacen llagas.
Que no te preocupe de quién es la casa que se quema mientras puedas calentarte con las llamas
La mujer buena es a la vez perlas, plata y oro ¿Dónde se encuentra ese tesoro?
Al potro y al niño, con cariño.
Mula vieja y mal comida, no se aguanta la subida.
La casa que no la visita el sol, la visita el doctor.
Educación y pesetas, educación completa.
Agárreme, que llevo prisa.
Está mal pelado el chancho.
La que por cuaresma comenzó tarde principió.
Viento, mujer y fortuna, mudables como la luna.
Garbanzos y judías, hacen buena compañía.
Gato meador, llena la casa de hedor.
El que depende de la mesa de otro, con frecuencia cena tarde.
Al terco, dale dos higas pero no lo contradigas.
Con buena escoba, bien se barre.
Siempre dan las nueces al que menos las merece.
Las penas con pan son buenas.
Buen amor y buena muerte, no hay mejor suerte.
Casa de piedra, firme y duradera; casa de tierra, casa de mierda.
Confía tus secretos a un amigo y te tendrá cogido por el cuello
Juez airado, injusto el fallo.
Muerte que me has deseñado, salud me has asegurado.
El viejo en su tierra y el mozo en la ajena miente de igual manera.
El que depende de otro come mal y cena peor.
Quien castiga con ira, más se venga que castiga.
Cabra que no da leche, y cuando da la tira.
Mujeres y almendras, las que no suenan.
Tempero de San Miguel, guárdete Dios de él.
Hombre muy escrupuloso, siempre será menesteroso.
Gran pena debe ser, tener hambre y ver comer.
Variante: El perro y el niño, donde le ponen cariño.
Yo que la buscaba, y ella que no se quiso esconder, se juntaron el hambre con las ganas de comer.
El mucho vino, no guarda secreto ni cumple palabra.
Sin pan y vino, no hay amor fino.