Donde una cabeza grana, otra es vana.
Desear lo mejor, recelar lo peor y tomar lo que viniere.
Los tejados viejos necesitan muchas reparaciones
Las cartas y las mujeres se van con quien quieren.
La sardina y la golondrina, al calor de la ceniza.
El burro que más trabaja, más rota tiene la albarda.
Que el amor sea como un paño que envuelve tu vida y tu muerte
Quien coma la carne, que roa el hueso.
Cada loco con su tema y cada lobo por su senda.
Cambiar de opinión es de sabios.
De queso, un pedazo, y que te dure todo el año.
Pasará, sea lo que sea.
Pan es pan, jalea es jalea, no hay amor sin una pelea.
El que trabaja, no come paja
Deja a la gente que está muriendo y acude a la que está pariendo.
El burro busca al otro burro para rascarse.
Mira la peseta y tira el duro.
Buscar excusas a una idiotez es cometer otra.
La liebre que se te ha de ir, cuesta arriba la has de ver ir.
Dar la última mano.
El que puede gobernar a una mujer puede gobernar a una nación.
Cada ollero alaba su puchero.
Más quiero cardos en paz, que no salsa de agraz.
Lo que se gana con el culo vase como el humo.
Febrero, cebadero.
Es puerco de la misma manada.
Quien se acuesta con niños, amanece meado.
La constancia decisiva, vence al fin la suerte esquiva.
Mira tus culpas y tus penas, y olvídate de las ajenas.
Al bobo, múdale el juego.
Pereza, llave de pobreza.
La aguja viste a los demás y permanece desnuda.
Dios le da legañas al que no tiene pestañas.
No digas de este agua no beberé ni este cura no es mi padre.
Es un pillo de siete suelas.
Hasta la gracia de Dios hace daño.
Voy a ir hacer un mandado.
Por mucho que un hombre se afane, siempre hay quien le gane.
El bobo José Mamerto, tras de jetón, boquiabierto.
Bebe y ata la bota.
El que tiene más galío, traga más pinol.
Quien tenga tiempo que no espere
Cuanto más pobre, más hijos.
Al que bien sabe podar, la mejor viña le has de dar.
No hay madre como la de uno mismo.
Lo que me debe Juan no me lo puede pagar; pero si se muriera, menos pudiera.
Al hijo de tu vecino límpiale el moco y métele en casa.
Lengua malvada corta más que espada.
Al gorrino y al melón, calor.
La liebre es de quien la levanta, el conejo de quien lo mata.