Para regalo de boda, manda lo que en tu casa estorba.
Heredar hace medrar; que no trabajar.
Al borrico viejo la mayor carga y el peor aparejo.
Antes de poner en duda el buen juicio de tu mujer, fíjate con quien se ha casado ella.
Cuando la mula dice no paso y la mujer dice me caso, es más fácil que la mula pase a que la mujer no se case.
Por la sotana del vicario sube la moza al campanario.
A tal puta, tal rufián.
¿Con quién duerme Juana?. Con quien le da la gana.
Quien casa una hija, gana un hijo.
Ya muerta la burra, vino la albarda.
Buena olla y mal testamento.
Ni gazpacho añadido, ni mujer de otro marido.
Bien o mal, casado nos han.
Pablo se casó en Segovia, ciego, sordomudo y manco; cómo sería la novia cuando engañaron a Pablo.
Es de sabios cambiar de mujer.
Hijos crecidos, trabajos llovidos. Hijos casados, trabajos doblados.
Refranes de los abuelos, breve evangelio.
Grande o chica, pobre o rica, casa mía.
A la aguja, buen hilo, y a la mujer, buen marido.
Te has puesto como un choto con dos madres.
"Los inviernos en Burgos, y los veranos en Sevilla", decía Doña Isabel, la gran reina de Castilla.
Gallina vieja da buen caldo.
Dices tu pena a quien no le apena, te quejas a madre ajena.
Como la recién casada: con ganas de todo y ganas de nada.
Novia llorosa, sonriente esposa, novia sonriente, llorosa esposa.
El consejo del viejo frailuco, hay que ser cuco.
La hacienda, el dueño la atienda.
Madura apenas la mora, y el mirlo se la devora.
Avaricia de tío, hacha de sobrino.
Guiso recalentado y amigo reconciliado, dales de lado.
Quien a otra ha de decir puta, ha de ser ella muy buena mujer.
Mujer hermosa, soberbia contenciosa.
El que de mozo no corre su caballo, lo corre de casado.
Rica que con pobre casa, un criado más tiene en su casa.
Cabra por viña, cual la madre tan hija.
A la mal casada, déla Dios placer, que la bien casada no lo ha menester.
Te casaste, te entera.
Jugador que se irrita no le cases con tu hija.
Hembra cobarde se casa mal y tarde.
Mientras la mujer grande se agacha, la chica barre la casa.
La mujer y la gallina, hasta casa de la vecina.
A casa de tu tía, entrada por salida.
Casada te veo; otro mal no te deseo.
Madre, casarme quiero, que ya llegó el candelero.
En vida de matrimonio, ni soso ni salado.
Al trabajo, yerno, que viene el invierno.
La mujer con quien te cases no te gane en heredades.
En casa de viejo: no faltará un buen consejo.
De buena vid planta la viña, y de buena madre, la hija.
Quien casa por amores, malos días, buenas noches.