A cada cabeza, su seso.
La que por la calle pasa, es mejor que la de mi casa.
Muestra gran respeto por tu semejante.
Quien tiene un criado, tiene un criado; quien tiene dos, tiene medio; quien tiene tres, ninguno.
Hay algo más en ello que un arenque vacío
Cruz y raya, para que me vaya.
Quien en presencia te teme, en ausencia te perjudica
La liebre que has de matar, cuesta abajo la has de echar.
Palabra de boca, piedra de honda.
Castañas en cocción, en otoño o en invierno, buena alimentación.
Los hijos de mis hijas, nietos de mi corazón; los hijos de mis hijos, no se si son o no son.
Abad y ballestero, mal para los moros.
Añorar el pasado es correr tras el viento.
Zapatero en su banquilla, rey de Castilla.
Demasiada charla al lado del horno convierte las mil hojas en carbón
Niños y viejos, todos son parejos.
Paciencia piojo que la noche es larga.
A lo hecho, pecho.
Quien té presta, te ayuda a vivir.
A cada uno lo toca escoger, la cuchara con la que ha de comer.
A misa temprano nunca va el amo.
El que se fue a Tocopilla perdío su silla
Los hombres envejecen cuando sus lamentos reemplazan a sus sueños.
Todo lo quiero: consejo y conejo.
Quien bien quiere, bien obedece.
Asnos y mujeres, por la fuerza se entienden.
El que me hace más bien de lo que suele, o engañado me ha o engañarme quiere.
A bien se llega quien bien se aconseja.
Por oír misa y dar cebada no se pierde jornada.
Manos de sastre no ensucian la tela.
Veinte años puta y uno soltera, tan buena soy como cualquiera.
Dame aficionado al juego y yo te daré borracho y mujeriego.
Dad al diablo la puerta que con cualquier llave está abierta.
Grandotas aunque me peguen.
Ama gorda, leche poca.
Cuando suga la abeja, se vuelve cera y miel; cuando la araña, veneno y hielo.
Manos besa el hombre, que querría ver cortadas.
Todo, no importa cuán finamente esté hilado, acaba finalmente saliendo a la luz
A quien mucho tiene, más le viene.
Excelente está la Hercilia, para sacarle familia.
Cuando la perra es brava hasta a los de casa muerde.
En todas partes se cuecen habas.
El que en casarse acierta, en nada yerra.
Vuelta al cuidado, que canta el gallo.
Engañosa es la gracia, y vana la hermosura.
A la vasija nueva dura el resabio de lo que se echó en ella.
Échele leche al sapo, antes que él se la eche.
El que no coge consejeros no llega a viejo.
Las mujeres y el vino hacen errar el camino.
La justicia tiene un largo brazo.