La gata de doña Flora, si se la ponen grita, si se la quitan llora.
Jugar la vida al tablero.
De la mala mujer no te guíes y de la buena no te fíes.
El buen vino añejo hace al hombre niño y remoza al viejo.
Escribano, puta y barbero pacen en un prado y van por un sendero.
Al hombre mayor, dale honor.
Cuando el pelo enrasa y el raso empela, con mal anda la seda.
Mulas y putas siempre piensan unas.
A ojo de buen cubero.
De chica candela, grande hoguera.
De tus herederos, sé tu el primero.
Pasar amargura por ganar hermosura.
A quien pasea con malas juntas, no le faltan problemas.
La mujer es gente en la letrina.
Juventud, calor y brío; vejez, tembladera y frío.
El que no da un oficio a su hijo, le enseña a ser ladrón.
Poca cuadrilla, vida tranquila
La justicia de Don Benito, que ahorcaba al hombre y después investigaba el delito.
Fina costurera, hace camisas con chorrea.
La curiosidad mató al gato.
En casa del ahorcado, no mientes la soga.
Enero las quita el sebo, Febrero las descoyunta, ellas mueren en Abril, y Mayo lleva la culpa.
A casa vieja, portada nueva.
Quien sus bienes da en vida, merece que le den con una porra en la barriga.
Cuida la tienda y ella te cuidara a ti.
La verdad, aunque severa, es amiga verdadera.
Tal para cual, Pascuala con Pascual.
Oficio, bueno o malo, da de comer al amo.
Alábate cesto, que venderte quiero.
Un antiguo amor nos atormenta como la caries de un diente
Ganado suelto bien retoza.
Cada uno en su casa es rey.
Negocian los hombres sabios, disimulando injurias y sufriendo agravios.
Quien mucho se arremanga, vésele el culo y la nalga.
La más ruin cabra, revuelve la manada.
La cerda vistiendo seda, igual de marrana queda.
Pedir peras al olmo.
El que tenga sus gallinas, que las cuide del coyote.
Abril, sácalo de cubil; y dijo la buena vieja: lo mío al cenojil.
La mujer y la gallina, por andar se pierden aína.
Juglares y putas, cuando envejecen nadie los busca.
Juegos y risas, esas son mis misas; comidas y cenas son mis novenas.
Parientes pobres y trastos viejos, pocos y lejos.
A la oveja mansa, cada cordero la mama.
Componte para el marido y no para el amigo.
Cuanto más vieja, más pelleja.
Desgraciado se vea quien a los suyos desprecia.
Buena barba, de todos es honrada.
Cada uno es maestro en su oficio.
La hija, donde pudieres; el hijo, donde quisieres.