Paga lo que debes, sanarás del mal que tienes.
La nuez llena, menos que la vana suena.
Haz lo que debes y dejar venir el resultado.
Antes se llena el cuajo que el ojo.
Quien lengua ha, a Roma va.
Quien no valora la vida, no se la merece.
Invierno bueno pasarás si cerdo, grande o chico, matarás.
Amor de lejos, felices los cuatro
Pan ajeno, caro cuesta.
Mal huye quien a casa torna.
Estas matando el tiempo, no sabes que el tiempo es quien te esta matando a ti.
Más se mira al dador que a la dádiva.
Cartas de ausentes, cédulas son de vida.
Las penas no matan de un hachazo, sino poco a poco van matando.
Se toca con los ojos y se mira con las manos.
Baila Antón según le hacen el son.
Bofetón amagado, nunca bien dado.
Después de comer, duerme la siesta; y pasea después.
Un cobarde piensa que vivirá para siempre si evita a sus enemigos; pero ningún hombre escapa a la vejez, incluso si sobrevive a las lanzas.
El que no cumple su palabra al fin su desdicha labra.
Bonito era el diablo cuando niño.
Cartagena monte sin leña, mar sin pescado, mujeres malas y niños mal educados.
Cercón lleva la luna, mi amor se moja.
Jilgueros y ruiseñores, bonísimos cantores.
Por gustos o pareceres, no discutas ni te alteres.
Algo tendrá el queso, pa' venderlo al peso.
Por San Antón, la gallina pon.
Dineros y amores, diablos y locura, mal se disimulan.
Aunque tengas mucha suerte, nunca juegues con la muerte.
Corazón codicioso, no tiene reposo.
De pastores, pastoradas y si te embobas alguna pedrada.
El más eficaz remedio, contra el guache: guache y medio.
Si bien hicieres, sea mientras vivieres.
En el molino hacen falta dos piedras, en la amistad dos corazones
La paja en el ojo ajeno se mira más despacio.
Dios dice ayúdate que yo te ayudaré.
El pez fresco, frito y frío, y tras él, vino.
Dos ladrones tienes en casa tú, el teléfono y la luz.
Ni amor forzado, ni zapato apretado.
Donde no hay pan, se va hasta el can.
Corrido va el abad por el cañaveral.
Cada hombre lleva un loco dentro, y cada mujer un ciento.
Es mejor gastarse que enmohecerse.
La mala vida acaba en mala muerte.
En pedregal no siembres cereal.
Si con el chocolate no te quieres quemar, déjaselo a otro paladear.
El que amenaza, pierda la ocasión de la venganza.
Quien poda en Mayo y alza en Agosto, ni coge pan ni mosto.
El que presta, a pedir se atiene.
La caridad empieza por casa.